Por Amado Vázquez Martínez
Los resultados del campo mexicano en el 2022 fueron históricos al registrarse un superávit que no ocurría desde hace casi un cuarto de siglo, cifras que reflejan la batalla que libraron organismos de agroproductores y agroindustriales, senadores y académicos para evitar la prohibición de los agroquímicos, la importación de maíz amarillo transgénico y hasta el intento de retirar la vigilancia de SENASICA para evitar la entrada al país de plagas cuarentenarias.
Para evaluar los resultados del año que recién termina y las expectativas de este naciente 2023, Tierra Fértil charló con Juan Cortina Gallardo, presidente del Consejo Nacional Agropecuario (CNA), así como con el presidente de la Confederación Nacional de Productores de Papa de la República Mexicana (CONPAPA), también integrante del Consejo de Desarrollo Agropecuario y Agroindustrial de Jalisco (CDAAJ).
El diálogo se extendió con Jaime Enrique de Alba Campos, presidente de la Unión Regional de Porcicultores de Jalisco (URPJ) y con Javier Medina, presidente de la Asociación de Productores Exportadores de Aguacate de Jalisco (APEAJAL), así como con Ramiro Ramírez, presidente de la cooperativa lechera alteña, PROLEA.
Según cifras del Sistema de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP), de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), del Banco de México y del INEGI, emitida el 18 de diciembre, al décimo mes del año, el país registró un superávit histórico en la balanza agroalimentaria en el periodo enero-octubre y desde 2016 es el principal proveedor de vegetales, tequila, cerveza y carnes de EE.UU.

Las ventas agroalimentarias al exterior rompieron récord en los primeros 10 meses del 2022, al sumar 41 mil 602 millones de dólares, un aumento de 13.88 por ciento respecto a los 36 mil 532 millones de dólares de igual periodo del año previo y se acercan a la cifra total de ventas registrada en todo 2021. Fuente: SIAP.
Las cifras establecen que las ventas agroalimentarias al exterior rompieron récord en este lapso, al sumar 41 mil 602 millones de dólares, un aumento de 13.88 por ciento respecto a los 36 mil 532 millones de dólares de igual periodo del año previo y se acercan a la cifra total de ventas registrada en todo 2021.
La balanza comercial agroalimentaria del país, que comprende los rubros agropecuarios y agroindustrial, registró un superávit de cinco mil 77 millones de dólares, con exportaciones en niveles récord al alza y el superávit observado en este lapso fue el quinto mayor saldo positivo en 28 años, con ventas agroalimentarias -que se espera lleguen o superen los 50 mil millones de dólares-.
Para lograr esta producción, sin apoyo oficial, el camino no fue fácil, reconoce Juan Cortina Gallardo: «El sector volvió a presentar números positivos, fuimos un sector con un entorno activo en muchos aspectos, pues tuvimos una tremenda sequía que afrontamos estos últimos cinco años».
De las expectativas de crecimiento del sector, apunta: «Tendremos un crecimiento entre el 2% y el 3% el año 2023; cerramos el 2022 con exportaciones récord que podrían alcanzar 50 mil millones de dólares… son números muy entusiastas para un sector que cada vez se vuelve más importante para la economía mexicana».
En el periodo inmediato, el alza y escasez de fertilizantes, la inflación, la posible prohibición de agroquímicos y de la importación de maíz amarillo transgénico, son los grandes retos que tiene que enfrentar el campo del país para poder alimentar a sus habitantes.

