LA AGRICULTURA 4.0 DEBE ESTAR RESPALDADA POR DATOS DE INVESTIGACIÓN, PARA DE ESTA FORMA DISEÑAR MODELOS PARA LA PREDICCIÓN AGRÍCOLA, CÁLCULO DE RENDIMIENTOS Y LA DETECCIÓN DE ENFERMEDADES
Por Yanmei King Loeaza /
Doctorando en Ciencias de Ingeniería
En la actualidad los productores agrícolas se encuentran bajo presión: cada día las exigencias de los alimentos son mayores en cuanto a volumen y calidad; sin embargo, para lograrlo se encuentran con recursos limitados, además de que los efectos del cambio climático ponen en riesgo a los cultivos y las exigencias para reducir el impacto sobre el medio ambiente son cada vez mayores, pues se espera que bajen las emisiones de gases de efecto invernadero y usar menos fertilizantes y plaguicidas.
Los productores generalmente están en posiciones desventajosas con otros intereses, ya que mientras tratan de obtener un precio competitivo, las características del mercado globalizado actual tienden a desbalancear la situación. La tendencia mundial promovida por la FAO, invita a los productores a dirigirse hacia la producción intensiva sostenible y hacia la agroecología, contexto en el cual las tecnologías digitales pueden impulsar esta transformación, dando al productor el poder para actuar.
Todo sistema digital requiere de datos y conocimiento para cumplir con su función, datos que incluyen observaciones de objetos y ambientes e interacciones entre actores, definir la información importante para una tarea multidisciplinaria y en el centro se encuentra el productor.
QUIEN DOMINA EL CIELO DOMINA LA TIERRA
Hace 10 años no era tan común ver un dron en el aire, mucho menos en una huerta de aguacate, pero a inicios de esta década, el gobierno mexicano comenzó a hacer promoción al uso de Sistemas de Aeronaves Pilotadas a Distancia (RPAS, por sus siglas en inglés Remotely Piloted Aircraft Systems), también llamados drones, en aplicaciones agrícolas.
Hoy ya son una opción para las tareas del campo, puesto que permiten realizar labores en terrenos de difícil acceso e incluso algunos drones agrícolas pueden llevar una carga de 100 a 150 litros y hay reportes de que además de reducir el consumo de agua en las aplicaciones, tienen buenos rendimientos optimizando el uso de insumos y actualmente, en el Sur de Jalisco, hay productores de aguacate que comienzan a hacer aplicaciones exitosas.
Entre las ventajas de esta tecnología de drones, está el hecho de que son mucho más baratos que usar un tractor convencional, además de que son más seguros y en algunos casos se puede programar la aplicación en áreas específicas una vez que se haya construido un mapa de la huerta, pero en terrenos muy extensos pueden verse limitados por las recargas constantes de baterías.
Por otra parte, no todos los productos agroquímicos se pueden aplicar directamente con drones, pero es ahí donde la experiencia del producto o técnico pueden ayudar al desarrollo de la tecnología, de esta forma el operador del dron agrícola no sólo debe estar capacitado en el uso del dron, también debe tener conocimientos técnicos sobre el uso de plaguicidas para así minimizar efectos como el efecto de deriva, lo que lleva a la profesionalización del sector.
LOS DRONES COMO COMPLEMENTOS
En los últimos años varias investigaciones han surgido, tratando de incorporar soluciones digitales al cultivo del aguacate, desde el uso de sensores hasta imágenes satelitales y más recientemente se ha probado el uso de imágenes multiespectrales que captan detalles finos a través de varias bandas del espectro de luz.
En la agricultura, específicamente en el cultivo del aguacate, se han utilizado imágenes satelitales para explorar variables meteorológicas, pero mediante los drones se logran adquirir datos de forma más precisa y sin las limitaciones del clima que podría tener un satélite.
Algunas propuestas se basan en el uso de sensores ópticos que pueden detectar cambios en las estructuras de las hojas, así como en los pigmentos, que captados por los drones se pueden convertir en una herramienta efectiva para la detección de patógenos, pues ya desde el 2015 en Florida se empezaron a utilizar drones para la detección de la marchitez del laurel, enfermedad que amenaza a la producción de aguacate; por otro lado, un equipo en Sudáfrica probó el uso de drones con sensores para la detección de Phytophthora cinnamomi, logrando detectar zonas de infección de forma más rápida.
Además de la detección de plagas, en Chile se han utilizado drones para el conteo de individuos y la determinación del índice foliar, mientras que un grupo de investigadores en Israel combinaron imágenes multiespectrales y LiDar para correlacionar los indicadores de hojas con el nitrógeno, estimando rendimientos y calidad postcosecha de los frutos.
DATOS PARA CAMBIAR LA PRODUCCIÓN
Para que este tipo de tecnología funcione y se pueda aplicar en las huertas de Jalisco y México, se requieren muchos datos, información sobre las diversas densidades y manejos, que son factores limitantes, por lo que se requiere de la cooperación de los productores.
Actualmente la adopción de la agricultura 4.0 representa un reto, ya que mucha tecnología es diseñada sin tomar en cuenta las necesidades reales de los productores, pero la agricultura de precisión debe estar respaldada por datos de investigación, para de esta forma diseñar modelos para la predicción agrícola, el cálculo efectivo de rendimientos y la detección de enfermedades.
En el futuro el agricultor se convertirá también en proveedor de datos, lo que le permitirá tener un gran peso sobre la dirección que debe tomar la tecnología y reconocimiento pues son sus conocimientos valiosos los que permiten el desarrollo y alcanzar una posición más ventajosa para obtener mejores precios.

