Uno de los sistemas de producción y estrategias clave que se ha consolidado en México para enfrentar los desafíos del cambio climático, la escasez de agua y la seguridad alimentaria lo es la agricultura protegida…

Ing. Luis Fernando Haro Encinas
Director General Consejo Nacional Agropecuario
Uno de los sistemas de producción y estrategias clave que se ha consolidado en México para enfrentar los desafíos del cambio climático, la escasez de agua y la seguridad alimentaria lo es la agricultura protegida, que incluye invernaderos, mallas sombra, túneles y sistemas hidropónicos.
De apenas mil hectáreas en 1990, el país alcanzó las 50 mil hectáreas de agricultura protegida para el 2024 ; regiones como Jalisco, Sinaloa, Sonora, Michoacán, Coahuila y Querétaro concentran el 67% del área protegida, cultivando principalmente tomates, berries y hortalizas.
Los mayores beneficios que se obtienen son una mayor productividad: se pueden alcanzar rendimientos hasta 10–15 veces superiores comparados con el campo abierto; una reducción significativa en consumo de agua y plaguicidas, menor impacto ambiental, mayor calidad y homogeneidad, cultivos uniformes, idóneos para estándares internacionales que exigen los mercados.
Las tecnologías implementadas que se utilizan en la agricultura protegida contemplan el control climático y riego automatizado mediante equipos con ventilación, control de temperatura, riego por goteo y CO₂ que permiten crear microclimas óptimos, incrementando productividad y eficiencia; contemplan sensores de suelo, estaciones agrometeorológicas y dispositivos en drones o maquinaria que recogen datos en tiempo real sobre humedad, temperatura y CO₂, que permiten tomar decisiones informadas sobre riego, fertilización y control fitosanitario.
Aunque en México no se utilizan tanto, también existen drones equipados con sensores para humedad, temperatura e iluminación que vuelan en túneles, registrando datos sin interferir con el cultivo. Detectan anomalías, plagas y enfermedades, cubriendo hectáreas con rapidez y también ya existen robots cosechadores en invernaderos, todo lo cual indica la viabilidad de automatizar tareas intensivas.
Todas estas tecnologías incluyen lo que es la Inteligencia Artificial y análisis de datos, plataformas que ya operan en el país, ofreciendo monitoreo satelital, alertas y recomendaciones basadas en IA, permitiendo agricultura de precisión.
Al Consejo Nacional Agropecuario pertenece la Asociación Mexicana de Horticultura Protegida, organismo que representa a cerca de 300 empresas ubicadas en 22 estados de la República Mexicana, relacionadas con la producción, empacado, distribución, así como la comercialización de hortalizas frescas producidas bajo esquemas protegidos en México.

Algunas limitaciones o barreras que existen para ampliar la infraestructura de agricultura protegida son: La falta de financiamiento oportuno, suficiente y competitivo, ante lo cual es necesario establecer programas de financiamiento especiales a plazos adecuados con el apoyo de la Banca de Desarrollo; es una alta inversión inicial; hay la necesidad de técnicos especializados para manejar sistemas complejos e interpretar datos; en algunas zonas la conectividad es limitada y puede afectar la adopción de tecnologías de la información y plataformas digitales.
La agricultura protegida en México vive una revolución tecnológica impulsada por el internet de las cosas, sensores, control climático, drones, IA y bioinnovación. Gracias a estos avances, el país no solo eleva su capacidad productiva y nivel de exportación, sino que construye un sector agrícola más resiliente y sostenible. Para alcanzar su máximo potencial, es necesario ampliar el apoyo institucional, el financiamiento, reducir brechas tecnológicas, y fortalecer la formación del capital humano.

