Los ganaderos, organismos como Senasica y Asica, así como APHIS-USDA y Sader, incrementan las acciones contra la invasión del Gusano Barrenador del Ganado (GBG)

Por Amado Vázquez Martínez

«Es la misma plaga, pero con un escenario más complejo por los movimientos de ganado y el factor humano», advierte el médico veterinario veterano de la guerra contra el Gusano Barrenador del Ganado (GBG) de la década de 1990,  Laureano Vázquez Mendoza, quien considera que la solución no solo está en las moscas estériles, sino en la colaboración decidida de ganaderos, instituciones y el gobierno federal.

Para el médico Laureano Vázquez, coordinador regional de la Comisión México–Estados Unidos para la Prevención y Erradicación de Enfermedades Exóticas de Senasica, al igual que para Joao Arenas, presidente de la Asociación Ganadera Local Especializada para Bovinos de Engorda de Tlaquepaque (AGLEBE), la batalla contra la plaga debe de ser en conjunto.

De la misma forma piensan el presidente de la Unión Ganadera Regional de Jalisco (UGRJ), José Antonio Ruelas Pérez y el médico veterinario zootecnista Eduardo Figueroa Barbosa, quien por parte de Asica-Jalisco participó durante un mes en las acciones de combate al Gusano Barrenador del Ganado (GBG) en Chiapas.

EN CONTEXTO

El Gusano Barrenador del Ganado (GBG), erradicado en México en 1991, ha resurgido desde 2024, afectando al sureste del país por factores como el cambio climático y el transporte de ganado ilegal, pero tal invasión de la plaga amenaza con convertirse no solo en un problema pecuario, sino en uno de salud pública, pues están confirmados seis casos humanos de miasis en Chiapas y Campeche, así como más de mil casos en animales desde noviembre de 2024.  

Ante ello, México y Estados Unidos colaboran más enérgicamente a través de la Comisión México-Americana para la Erradicación del Gusano Barrenador del Ganado (COMEXA), utilizando la Técnica del Insecto Estéril (TIE). 

Desde noviembre de 2024 hasta mayo de 2025, se han liberado más de 885 millones de moscas estériles provenientes de Panamá, con una inversión de al menos 167 millones de pesos, según datos de la Biblioteca Agrícola Nacional.   

El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) invierte 21 millones de dólares en la renovación de una planta en Chiapas para producir moscas estériles y además, se ha enviado una delegación para evaluar las medidas implementadas por México contra el GBG, aunado a la restricción de EE. UU. a la importación de ganado mexicano, que al cierre de edición aún se mantiene. 

La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), ha informado una disminución del 51.8% en los casos de GBG desde abril. Sin embargo, Estados Unidos exige intensificar las medidas de control y eliminar restricciones aduaneras a equipos del USDA como la no autorización de vuelos, pero la falta de colaboración concreta podría llevar a un nuevo cierre de fronteras comerciales.  

El Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) advierte que el resurgimiento del GBG es un llamado de atención para todo el continente y enfatiza la necesidad de una estrategia coordinada a nivel continental, mayor financiamiento y fortalecimiento de las medidas sanitarias.  

El GBG representa una amenaza real para la ganadería mexicana y la salud pública, ante lo cual la cooperación binacional y las medidas de control son esenciales para contener y erradicar esta plaga, pues la situación actual requiere una respuesta coordinada y sostenida para proteger la economía y la salud en la región, coinciden los entrevistados.

GANADERÍA NACIONAL 

La ganadería bovina es una de las principales actividades agropecuarias en México, ocupando más de la mitad del territorio nacional, que genera divisas significativas por exportaciones, ya que en 2023, la producción de carne de bovino fue de dos millones 215 mil toneladas, un incremento de 39 mil toneladas respecto al año anterior, según cifras del Gobierno de México.

México exporta anualmente un promedio de entre 900 mil a 1.2 millones de cabezas de ganado bovino en pie a los Estados Unidos, ya que la ganadería es una de las actividades más importantes para el sector pecuario nacional, exportaciones que son fundamentales para la economía de varios estados productores de ganado. 

La reaparición del GBG tiene un impacto económico considerable, pues Estados Unidos suspendió temporalmente las importaciones de ganado mexicano desde noviembre de 2024, lo que generó importantes pérdidas para estados productores como Sonora y Chihuahua.

Pero aunque las exportaciones se reanudaron en febrero de 2025, el gobierno estadounidense emitió un ultimátum exigiendo intensificar las medidas de control, hasta que se volvió a cerrar la frontera el 11 de mayo al detectarse un nuevo caso de GBG en el sur del país. 

En Chihuahua, uno de los principales exportadores, se dejaron de mover 110 mil becerros semanalmente, traduciéndose en pérdidas de entre 25 y 30 millones de dólares y ante la amenaza de aranceles de Estados Unidos es otro riesgo para los productores mexicanos. 

Por lo pronto, organizaciones ganaderas como la CNOG, que preside Homero García de la Llata -quien advirtió a Tierra Fértil hace dos años del riesgo de la introducción de ganado ilegal de Centroamérica a México-, instan al gobierno a cerrar temporalmente la frontera con Guatemala y Belice para controlar el contrabando de ganado, que es un foco de la plaga del gusano barrenador.  

De acuerdo con Juan Carlos Anaya, director del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas y la CNOG, la detención de la exportación, derivado del cierre de la frontera en diciembre 2024 y enero 2025, dejó como saldo la no exportación de 300 mil cabezas de Coahuila y Tamaulipas por el tema del ganado barrenador, pero la preocupación se extiende al reportarse miasis en seis personas hasta mayo. 

La única solución real es liberar moscas estériles: se requieren diez por cada una salvaje para romper el ciclo. Eso y el tratamiento inmediato de las heridas son la clave», enfatiza el MVZ de Senasica Eduardo Figueroa Barbosa

LA LUCHA DE AURELIANO: RECUERDOS DE LA GUERRA CONTRA EL GBG EN LOS 90´S  

Durante décadas, el gusano barrenador del ganado fue una amenaza latente para la ganadería mexicana, pero hoy, mientras el país enfrenta un nuevo brote, el Dr. Laureano Vázquez Mendoza, coordinador regional de la Comisión México–Estados Unidos para la Prevención y Erradicación de Enfermedades Exóticas, nos comparte su testimonio como uno de los protagonistas clave en la primera erradicación de esta plaga en México.

Con recuerdos claros de hace 30 años, apunta que «el combate fue un esfuerzo conjunto entre ganaderos, autoridades sanitarias y gobiernos de ambos países», recuerda el especialista al evocar la guerra contra el GBG en la década de 1990. 

Las acciones se ejecutaron por aire y tierra: desde la vigilancia en campo hasta la dispersión aérea de moscas estériles, pasando por el control de movilización de ganado, labores iniciadas hace más de 30 años, que duraron cerca de 18.

«La estrategia fue avanzar por etapas, del norte al sur del país, hasta erradicar la plaga en territorio nacional y luego la batalla se extendió a Centroamérica», relata el doctor Vázquez, quien recuerda que fue tal el éxito de la campaña que se cerró la planta mexicana que producía las moscas estériles y se instaló una más pequeña en Panamá, desde donde hoy se exportan los insectos para combatir el nuevo brote en México.

Aunque la situación actual no ha alcanzado los niveles de la crisis original, el riesgo de expansión es real. «Es la misma plaga, pero con un escenario más complejo por los movimientos de ganado y el factor humano», advierte el especialista, quien considera que la solución no solo está en las moscas estériles, sino en la colaboración decidida de ganaderos, instituciones y el gobierno federal.

La advertencia es clara: si no se refuerzan las acciones, la plaga podría afectar no solo al sector pecuario, sino también a otras especies de sangre caliente, incluido el ser humano. «Esto nos compete a todos», sentencia el doctor Laureano Vázquez, veterano de una guerra sanitaria que México ya había ganado… y que ahora debe pelear de nuevo.

JALISCO EN GUARDIA 

Ante el riesgo de que el gusano barrenador del ganado (GBG) avance hacia Jalisco, el presidente de la Asociación Ganadera Local Especializada para Bovinos de Engorda de Tlaquepaque (AGLEBE), Joao Arenas, destaca que el estado está mejor preparado que muchos otros para enfrentar la amenaza.

Propone un frente común y una respuesta articulada con autoridades estatales y federales, cuya propuesta reside en reforzar la vigilancia, asignar más presupuesto y recuperar personal técnico en campo.

«Esta capacitación es un esfuerzo conjunto entre AGLEBE y la Unión Ganadera Regional de Jalisco», explicó Arenas durante una charla exclusiva. «Buscamos informar, capacitar y detonar nuevas reuniones de trabajo con los gobiernos estatal y federal para mitigar y contener el problema.»

Respecto al nivel de preparación, asegura: «Jalisco está mejor preparado que otros estados. La agencia estatal Asica apoya mucho, no todo se le deja al Senasica, tan es así que ya se mandó más personal veterinario a Chiapas y Yucatán para adquirir experiencia en campo».  

IMPORTANCIA GANADERA

Sobre la importancia ganadera del estado, puntualiza: «Somos el segundo lugar nacional en inventario ganadero y uno de los principales productores de carne y genética bovina. Hay cerca de 250 mil cabezas en engorda. Si entra el gusano barrenador aquí, el impacto económico y sanitario sería tremendo».

Arenas va más allá de lo económico: «Lo que más me preocupa es la salud pública. El gusano barrenador afecta a cualquier ser vivo de sangre caliente, incluso humanos. No es solo una pérdida ganadera: es una amenaza social y sanitaria».

Aunque hasta ahora no se han reportado casos en Jalisco ni en estados vecinos, el riesgo permanece latente, ante lo cual subraya la necesidad de que el gobierno federal actúe con mayor contundencia.

«Ya habíamos advertido sobre el riesgo, pero a nivel federal se redujo personal, se transformó Senasica en una OPD y ahora las capacidades están rebasadas», denuncia el líder ganadero, quien propone con firmeza la ruta a seguir: 

«Lo que se necesita con urgencia es más presupuesto, más inspectores y una estrategia de contención focalizada en los estados con presencia del GBG, sin dejar de lado la colaboración internacional».

Mientras tanto, Jalisco vigila de cerca los accesos a su territorio y refuerza las medidas preventivas desde el campo. «No vamos a esperar a que llegue el problema para actuar», señala Joao Arenas.

UGRJ VS. GBG

«Estamos tomando precauciones: el gusano barrenador es un problema de salud pública»

«Estamos tomando precauciones, realizando conferencias para concientizar a los ganaderos sobre el peligro del gusano barrenador, porque este no es solo un problema pecuario: es una amenaza de salud pública», asegura por su parte el presidente de la Unión Ganadera Regional de Jalisco (UGRJ), José Antonio Ruelas Pérez.

«Este problema nos afecta a todos los que tenemos sangre caliente, incluidos los seres humanos», advierte y apunta que la Unión Ganadera ha redoblado esfuerzos desde hace seis meses con apoyo del Gobierno de Jalisco, para informar y capacitar a los productores.

«Se estima que entran al país hasta un millón de cabezas por el sur, de las cuales un 70% lo hacen de forma ilegal», afirma Ruelas, quien reitera que desde hace meses se alertó al gobierno federal sobre la amenaza: «El gusano barrenador ya está en Oaxaca y sur de Veracruz y es probable que llegue a Jalisco a finales de este año» si no se frena a tiempo.

Ante este panorama, se intensifican las medidas preventivas por parte del Gobierno de Jalisco y la UGRJ: «El gobierno estatal ya habilitó 19 puntos de inspección y se recibirán binomios caninos para apoyar en la detección», dice el dirigente ganadero.

Luego, recuerda que Jalisco no está exportando ganado en pie actualmente, aunque antes lo hacía desde la zona norte: «Exportábamos alrededor de tres mil animales, pero ahora eso está detenido. Si se cierra la frontera por la plaga, el ganado se queda en México, saturando el mercado y presionando los precios».

Hoy existe un déficit de becerros en el estado porque «muchos ganaderos cambiaron la clave de sus animales y la sequía de 2023-2024 redujo el hato en un 30%», expone al informar que el  inventario estatal ronda los 3.4 millones de cabezas de ganado.

La Unión Ganadera trabaja junto al gobierno estatal para contener la plaga y añade: «Desde que vimos el problema en Colombia, iniciamos capacitaciones y el gobierno mandó 10 médicos veterinarios jaliscienses para apoyar a la federación en los filtros sanitarios». 

La advertencia es clara: si no se refuerzan las acciones, la plaga podría afectar no solo al sector pecuario, sino también a otras especies de sangre caliente, incluido el ser humano. «Esto nos compete a todos», sentencia el doctor Laureano Vázquez.

LA SOLUCIÓN

«El mensaje a los ganaderos es claro: deben revisar las heridas de los animales, curarlas con azul y tomar muestras en caso de detectar larvas. No se sacrifica al animal; se analiza la muestra y, de confirmarse, se sueltan moscas estériles para cortar el ciclo del parásito», afirma el líder ganadero.

«Es fundamental que los productores sepan que no se aplica cuarentena, ni hay necesidad de sacrificar reses. Solo se trata de cortar el ciclo biológico del parásito», insiste y comenta que en Jalisco, todas las asociaciones ganaderas cuentan con elementos e instrucciones para recolectar larvas y enviarlas al laboratorio y todas son negativas, asegura Ruelas.

Advierte que los becerros son los más vulnerables: «Nacen con el ombligo fresco, y es ahí donde el parásito se deposita. Si no se atiende en tres o cuatro días, el becerro muere y  señala que aún falta integrar a los gobiernos municipales al esfuerzo de prevención: 

«Por ahora solo estamos trabajando con los niveles federal y estatal. Pero este es un problema que debemos atender entre todos.»

EN EL FRENTE

«El gusano barrenador ya está en Chiapas: lo vimos, lo combatimos y es un enemigo silencioso pero voraz», dice el MVZ de Asica, Jalisco, Eduardo Figueroa Barbosa, quien participó durante un mes completo en las acciones de combate al Gusano Barrenador del Ganado (GBG) en Chiapas, cuya experiencia revela de primera mano la gravedad del problema y la urgencia de contenerlo antes de que avance hacia el norte del país.

«Estuvimos un mes en Chiapas, instalados en Benemérito de las Américas, desde donde nos desplazamos a Marqués de Comillas, Ocosingo y Palenque en un contingente de cinco médicos veterinarios trabajando junto con técnicos del CPA», relata el MVZ Figueroa.

El CPA –Comisión México-Estados Unidos para la Prevención de la Fiebre Aftosa y otras Enfermedades Exóticas de los Animales– depende de Senasica y fue clave en las brigadas de atención: «Atendíamos reportes de ganaderos sobre animales con gusanos o heridas sospechosas de miasis y en todos los casos había presencia del gusano barrenador», asegura.

La labor incluía curaciones, toma de muestras, distribución de kits gratuitos y tratamientos con desparasitantes y baños por aspersión. «Los productores ya estaban familiarizados con el kit del CPA. Solo pedían visitas para más material y confirmación», dice.

PROBLEMA GRAVE

Figueroa explica que el problema es grave: «En todo Chiapas hay muchas moscas del gusano barrenador y cualquier herida es una oportunidad para que depositen huevos, que en 24 horas eclosionan y nacen las larvas» que se alimentan de carne viva, causando dolor, infecciones secundarias y, si no se atiende, la muerte del animal.

«Un becerro recién nacido con una herida en el ombligo puede morir en dos días y en animales adultos, una herida en la vulva o el cuello también puede ser mortal si no se trata a tiempo», alerta el especialista. 

«Hemos detectado casos en bovinos, equinos, perros, gatos, cabras, borregos, e incluso se han confirmado casos en humanos. El gusano no distingue especie: afecta a todos los animales de sangre caliente».

El protocolo incluye la revisión de animales recién nacidos, atención de heridas y recolección de larvas para análisis. «La atención es gratuita. Llevamos medicamentos, aplicamos baños y curaciones directamente», explica.

Sobre el avance del GBG, Figueroa advierte: «La mosca sigue su ciclo aunque el ganado deje de moverse. Se transporta sola. Con que una mosca salvaje llegue a una herida, el ciclo reinicia.» También subraya que el problema se agravó por el ingreso ilegal de ganado: «Mucho ganado entra por la frontera sur sin inspección. Esos animales pudieron traer larvas activas que completaron su ciclo en el territorio nacional».

JALISCO BLINDADO

A nivel nacional, la lucha contra el GBG está en marcha, pero «en Jalisco no hay casos hasta ahora, pero ya estamos listos porque el Gobierno del Estado capacitó a personal de los 19 Puntos de Verificación Interna (PVI) y diez inspectores fuimos a Chiapas, por lo que ya sabemos actuar si el gusano llega», afirma.

También viajarán a Yucatán para capacitarse en el trampeo de moscas y liberación de moscas estériles, anuncia al comentar que «ahí aprenderemos cómo detectar la presencia del insecto y cómo interrumpir su reproducción», detalla.

«La única solución real es liberar moscas estériles: se requieren diez por cada una salvaje para romper el ciclo. Eso y el tratamiento inmediato de las heridas son la clave», enfatiza el MVZ Figueroa. 

LAS SOLUCIONES

Para el Dr. Laureano Vázquez, ya no hay de otra: «Necesitamos más inspectores, más presupuesto, y más puntos de vigilancia en las rutas de movilización», propone, pues a su juicio, no se puede hablar todavía de un calendario para el control total, pero enfatiza que si se actúa con decisión, aún se puede contener.

De forma similar piensa el MVZ Figueroa, al puntualizar: «Debemos actuar unidos, informados y sin miedo porque el gusano barrenador no se detiene solo, ya que es responsabilidad de todos contenerlo».

Por su parte, el presidente de la UGRJ afirma, contundente: «Hace seis meses pedimos que se reforzará la vigilancia en la frontera sur y en el trasiego de ganado» y considera que el cierre de la frontera por Estados Unidos podría extenderse si no hay un plan de contención visible. 

Otros ganaderos, como Homero García de la Llata son claros: Debe cerrarse la frontera sur para evitar el trasiego ilegal de ganado contaminado a México… o de lo contrario, sin un trabajo conjunto, coinciden todos, la lucha no la ganará México. 

©2022 TIERRA FÉRTIL. Todos los Derechos Reservados.

Revista Mayo 2026

Síguenos en nuestras redes sociales:

Contáctenos:

tierrafertilmex@gmail.com

Aviso de privacidad
Declaración de accesibilidad

©2022 TIERRA FÉRTIL. Todos los Derechos Reservados.