Fuentes de Conacamin dicen que seguiría la importación de maíz transgénico; mientras que otras voces apuntan que diferendo impulsa inflación porque grano normal costaría 20% más caro
Por Amado Vázquez Martínez
Ciudad de México, 05 de diciembre del 2022.- El conflicto del maíz con Estados Unidos escala a nivel oficial con el Gobierno federal, ya que el decreto que prohíbe la importación a partir del 2024 presiona los precios al alza y genera inflación en México, aunque otras fuentes citan que Concamín considera que seguiría la importación de grano transgénico solo como forraje y seguiría prohibida su siembra.
Así lo dan a conocer medios como Expansión, la agencia Reuters y el periódico El Economista al citar que todo apunta a que el Gobierno de México finalmente autorizaría la compra del cereal amarillo transgénico de EE.UU. a razón de 18 millones de toneladas bajo determinadas condiciones, pero no para el consumo humano.

El mayor daño de dejar de importar maíz amarillo transgénico de EE.UU. sería a la economía nacional, ya que 60 industrias dejarían de producir desde papel hasta cartón, cerveza, medicinas, lácteos y artículos de aseo, entre otros muchos. Fuente: El Economista.
SEGUIRÁN COMPRAS
De acuerdo con el periódico El Economista en nota de Lilia González, la importación del maíz estadounidense sí sería permitida, pero seguiría prohibido sembrar y usar el grano para consumo humano.
La nota informativa que cita a «fuentes» de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), cita que la representante comercial del vecino país, Katherine Tai, dialogó con Raquel Buenrostro Sánchez, secretaria de Economía, para no frenar las exportaciones de maíz amarillo porque derivaría en un diferendo comercial en el T-MEC.

Según la misma fuente, México propone emitir una interpretación al Decreto del 31 de diciembre del 2020 en el que detalla que el maíz amarillo genéticamente modificado sí puede adquirirse solamente para uso industrial y pecuario.
Cabe recordar que en promedio México consume 45 millones de toneladas de maíz por año, 25 de ellas de grano blanco para consumo humano, en el cual es autosuficiente, y solo dos millones de toneladas de maíz amarillo, por lo que tiene que importar en promedio anualmente entre 17 y 18 millones de toneladas tal tipo de cereal.
Trascendió que los integrantes del consejo directivo de Concamin se reunieron con los subsecretarios de Comercio Exterior, Alejandro Encinas y con el de Comercio Interno, Abel Romero, de la Secretaría de Economía, para informar del impacto para 60 agroindustrias nacionales de proseguir la prohibición de importaciones del cereal.
El mayor daño sería a la economía nacional, pues la escasez del grano impulsaría el encarecimiento de muchos productos de consumo de la población, desde papel hasta cartón, cerveza, medicinas, lácteos y artículos de aseo, entre otros muchos.
DIFÍCIL SUSTITUCIÓN
En tanto, Expansión señala que la sustitución del maíz transgénico apenas podría ser de la mitad antes de cerrarse las importaciones en 2024, pero el grano no transgénico costaría un 20% entre cultivadores de Estados Unidos y de naciones como Argentina o Brasil, lo que también presionaría la economía mexicana al alza.
El argumento de quienes pugnan en México por no adquirir maíz transgénico consiste en los alegatos de que es cancerígeno, sin ofrecer pruebas y citan que contaminaría las variedades nativas, por lo que el tema está a punto de llegar a una disputa comercial en el T-MEC, pese a que en noviembre el presidente Andrés Manuel López Obrador anunció que proseguirían las importaciones de grano transgénico para forraje.
Pero a la fecha no han establecido cuánto maíz transgénico podría importarse, aunque Víctor Suárez Carrera, subsecretario de Agricultura e impulsor de la iniciativa de prohibición del grano transgénico afirmó en octubre a Reuters que reduciría a la mitad las importaciones de grano amarillo transgénico.

En su declaración afirmó que la otra mitad sería de producción nacional y con adquisiciones de agricultores estadounidenses que siembren grano no transgénico, lo que desde el punto de vista de diversas agrupaciones de agricultores de México y EE.UU. es imposible porque ningún país puede producir 18 millones de toneladas de grano no transgénico ni con la más moderna tecnología.
Al respecto, cita que la Asociación Nacional de Productores de Maíz de EE.UU. (NCGA, por sus siglas en inglés), informa que más del 90% del maíz cultivado en Estados Unidos es modificado genéticamente.
La oferta de maíz no transgénico estadounidense no es suficiente para México, aseveró Ken Dallmier, director ejecutivo de Clarkson Grain, proveedor estadounidense de granos orgánicos, y aunque podría haberla, esa ventana se está cerrando rápidamente.
Para diversos analistas, la decisión mexicana ocurre en el peor momento internacional, cuando hay poca oferta de grano en el mundo y mucha demanda debido al conflicto entre Ucrania y Rusia, principales productores de cereales del mundo.
La empresa Dallmier cita que México tendría que pagarles una prima de 20% a los agricultores estadounidenses para cultivar maíz no transgénico, lo que a su vez impulsaría la inflación en México, pero tal vez ni así podría convencerse a los maiceros de EE.UU. de dejar la siembra de transgénicos, afirma por su parte Andy Jobman, presidente de laAsociación de Productores de Maíz de Nebraska.
El uso de no transgénicos requiere más pesticidas y labranza para controlar las malezas y con ello se erosiona el suelo, a lo que se suma que diversos agroempresarios estadounidenses recomiendan a México ser más realistas y asegurar suministros de maíz para 2024, asegura Ben Scholl, presidente del comprador de granos Osterbur and Associates.

Diversas fuentes también afirman que México no logrará su propósito de comprar maíz no transgénico porque primero tendría que dialogar con interlocutores de los maiceros como las agroempresaas Cargill CARG.UL y Archer-Daniels-Midland ADM.N., así como con otros consorcios globales fabricantes de semillas y agroquímicos.
El 31 de diciembre del 2020 el titular del ejecutivo emitió un decreto mediante el cual queda prohibida la importación de glifosato y la reducción será gradual hasta el primer minuto de enero del 2024 cuando deberá dejarse de usar en México; además el mismo decreto prohíbe la importación de maíz transgénico a partir de ese año (DOF: 31/12/2020)


