Arroz Mexicano: Nuestro país tiene dos caminos: restituir los aranceles y crecer la producción del cultivo hasta un 35% en los próximos cuatro años; o continuar con las importaciones desleales de Asia y desaparecer en 24 meses.
TF | Erandy Rizo
Los productores de arroz de México dieron un ultimátum a la Secretaría de Economía para tomar acciones en la restitución de los aranceles al producto, dicha situación culminó el día 16 de mayo sin ninguna respuesta por parte de la dependencia, por lo que la industria y producción pende de un hilo y amenaza con extinguirse.
Para empeorar la situación y a causa de la eliminación de aranceles en mayo del 2008 para importar arroz de todos los países del mundo como medida temporal ante la crisis alimentaria que se presentó en ese entonces; el producto proveniente de naciones asiáticas como Vietnam, Pakistán y Tailandia no permite competir a los productores e industriales mexicanos.
Así lo aseguró presidente del Consejo Nacional de Productores de Arroz (CONAPAMEX), Pedro Alejandro Díaz Hartz, quien agregó que esto los pone en una situación crítica con dichos países, con los que no se tiene un Tratado de Libre Comercio y mandan su producto sin aranceles.
Díaz Hartz admite que en el 2008 fue necesaria la acción de eliminarlos y fue una situación aceptada por todos los integrantes de la cadena del sector productivos, sin embargo, desde hace aproximadamente un año y medio comenzaron a exigirle a la Secretaría de Economía que se restituya el arancel al arroz. Petición que intensificaron cuando en el pasado mes de diciembre se decidieron restablecer los del maíz, sorgo y trigo.
PRODUCTORES E INDUSTRIALES, CONTRA LA PARED
Con las importaciones desleales por parte de Asia, dijo, nos tienen contra la pared porque nuestros industriales no son competitivos y menos nosotros los productores por las condiciones tan desiguales.
«Estamos en una situación gravísima: el arroz mexicano está en peligro de extinción, por lo tanto yo como presidente de los productores trato de pugnar por que se restablezca el arancel y que persista la producción nacional, y ésta debe tener privilegios porque es la generadora de empleos», exclamó.
Sin embargo, justo a la mitad del mes del mayo no han obtenido respuesta por parte de la Secretaría de Economía, a los cuales les habían puesto previamente como ultimátum hasta el 16 de mayo pasado, por lo que con la nula respuesta buscarán tomar otro tipo de medidas para que se restablezcan los aranceles.
CON ARANCELES, PRECIO DEL ARROZ NO SE ENCARECERÁ
Díaz Hartz insistió en que es prácticamente imposible para los industriales y productores competir con el arroz importado de manera desleal desde Vietnam y Tailandia, pues vienen a un precio muy bajo de hasta 140 dólares por tonelada debajo del de los mercados internacionales, lo que desgraciadamente ni siquiera representa un beneficio para el consumidor, sino que sólo incrementa el margen de utilidad de los importadores.
«La Secretaría de Economía tiene la idea de que si restituyen los aranceles al país asiático el precio del arroz se va a encarecer. Pero de ninguna manera sucederá eso, nosotros, el sector industrial y el productor, estamos incluso dispuestos a firmar un acuerdo o un pacto con el gobierno donde nos comprometamos a que no va a haber desabasto de arroz ni vamos a afectar los precios, ni se van a subir los costos al consumidor final», abundó.
Por lo anterior, el presidente de la CONAPAMEX tiene por conclusión que el verdadero problema es la «falta de voluntad política», pues aunque en el país se consumen aproximadamente un millón 100 mil toneladas de arroz palay (con cáscara), los productores mexicanos solamente producen alrededor de 200 mil toneladas solamente. Y a pesar de que en reiteradas ocasiones los productores han manifestado la anterior situación, continúan sin tener aliados en las dependencias del gobierno.

MILES DE EMPLEOS EN PELIGRO
La situación se agrava debido que las importaciones comenzaron a acrecentarse a partir de enero de este 2014 y a que el producto es arroz blanco, es decir, que está pulido, por lo que entra al país para colocarse directamente en los anaqueles. «Incluso está llegando hasta embolsado con la marca del comprador para meterlo al mercado, por lo que ya no genera absolutamente ningún empleo en nuestro país», abundó.
Cabe señalar, agregó, que el arroz genera en el sector industrial seis mil empleos directos y doce mil indirectos, además de que en la producción hay cerca de 25 mil directos, y un millón 200 mil jornales en el campo, por lo que todas esas familias quedarán desprotegidas en caso de que el producto se llegue a extinguir.
Enfatizó en que con estas importaciones ya no se generan ni siquiera trabajos en la industria, lo único es cuando entra el arroz palay, es decir, con cáscara, pues se necesita transformar, pero sí llega empaquetado se eliminan miles de empleos.
NO SE PUEDE COMPETIR
Díaz Hartz dijo que la situación anterior es lamentable pero que podría llegar a ser inevitable pues los productores actualmente cobrarán por el arroz que se cosechará en octubre, en el ciclo de primavera-verano, cuatro pesos, pero el que entra de Vietnam se pagará al orden de 2.80 o tres pesos, por lo que no podrán competir con ellos.
«Además las industrias nos querrán pagar lo que nosotros sembramos al mismo precio que está entrando el arroz de Vietnam», lamentó.
Asimismo, detalló que tampoco pueden competir en salarios pues en México a un jornalero se le pagan alrededor de 3 mil pesos mensuales, mientras que uno vietnamita cobra entre 200 y 250 pesos en el mismo periodo.
EL OTRO LADO DE LA MONEDA
Sin embargo, el líder del CONAPAMEX destacó que de escucharlos y restablecer los aranceles la Secretaría de Economía, el panorama cambia totalmente para la industria y la producción de arroz mexicano.
En el sur-sureste del país, dijo, tenemos 380 mil hectáreas ociosas, tierras rajas en donde solamente se puede sembrar arroz, por lo que ya se tiene negociado, en caso de que se restituyan los aranceles, con la Secretaría de Agricultura unos programas a mediano y largo plazo para poder hacer tecnificación de riego, infraestructura de acopio, entre otras cosas.
Explicó que si eso sucediera, para finales del año 2018, al término de este sexenio, los agricultores abastecerían de producción nacional de arroz entre el 40 y el 50 por ciento, «no digo que seríamos autosuficientes pero estaríamos avanzando muchísimo», dijo.
Señaló que actualmente se producen en el país entre 180 y 200 mil toneladas, si se restituyen los aranceles se planea llegar a fin de año a 250 o hasta 270 mil, y si eso continúa en el 2015 con los apoyos que están requiriendo a la Secretaría de Agricultura, podrán crecer todavía un poco más.
«Hoy estamos importando el 85 por ciento del consumo nacional y producimos sólo el 15 por ciento. Creo que para el año que entra podríamos aumentar un cinco o hasta un ocho por ciento, y así sucesivamente, en el siguiente año podemos aumentar a un 10 por ciento, y doce meses después otro cinco. Casi por cada hectárea de arroz sembrado en el país estamos generando entre 14 y 15 jornales del estado, esta gente tiene trabajo mínimo durante cuatro meses», detalló.
Otra noticia positiva de acuerdo con Díaz Hartz, es que en enero pasado se detectó en Veracruz un embarque proveniente de Pakistán que contenía arroz con gorgojo Khapra; sin embargo, se descubrió a tiempo y dicho país tiene por lo menos un año y medio para demostrar que ya no tiene este problema.
«Ahorita hemos oscultado a conciencia los barcos de Vietnam y Tailandia y afortunadamente para ellos no les hemos detectado ningún problema fitosanitario, pero seguimos en el pendiente con eso», dijo.
Sin embargo, agregó, mientras no tengamos los aranceles de nuevo, aunque la Secretaría de Agricultura nos apoyara no nos serviría de nada, pues los precios estarían por los suelos. Ahora, si nos dieran subsidios para compensar eso, otra historia sería, aunque de cualquier manera desapareceríamos, porque el gobierno no va a aguantar subsidios tan altos durante mucho tiempo.
DOS OPCIONES
Por ello, para el presidente de la CONAPAMEX nuestro país tiene dos caminos: restituir los aranceles y crecer la producción del cultivo hasta un 35% en los próximos cuatro años; o continuar con las importaciones desleales de Asia y desaparecer en 24 meses.
«Queremos que se restituyan los aranceles a como estaban en el 2008, es decir, al 20 por ciento, con eso ya seríamos competitivos, y bueno, si quiere seguir entrando arroz de Pakistán que lo haga pero ya a precios competitivos con nosotros. A la industria le conviene más comprarnos a nosotros la producción que importar», abundó.
Si esto no cambia, dijo, si no restituyen los aranceles inmediatamente le doy dos años para que desaparezca por completo el arroz mexicano. Porque si actualmente importamos el 85 por ciento, quiere decir que a finales del próximo año crecería al 92 por ciento, y al siguiente estamos fuera.
Los productores aún no saben cómo actuar, pues en palabras de Díaz Hartz, no pueden dejar a tanta gente en el abandono y sin manera de sostener a su familia.
Asimismo, destacó que es el producto alimenticio más barato, pues un plato de arroz en la mesa de los mexicanos no cuesta arriba de 45 centavos, por lo que las autoridades lo deben de reconsiderar, especialmente con la situación tan fuerte de desempleo que existe y el arraigo de los productores del sector rural.
«Si no procede lo que pedimos nos veremos en una situación más que difícil los productores porque como mencionaba antes, donde sembramos arroz son tierras rajas, solamente se puede producir este cultivo en ellas, entonces tendríamos que dejarlas pero no sabríamos de qué nos mantendríamos. Todos los países defienden a su sector primario y en México no sucede lo mismo, así que el problema que enfrenta el arroz de nuestra nación es por falta de voluntad política, nada más», finalizó.
PARA SABER
En mayo de 2008 se eliminaron los aranceles para importar arroz de todos los países del mundo como medida temporal ante la crisis alimentaria y a la fecha no se han restituido.
EL DATO
Las importaciones de arroz blanco asiático se han incrementado en un 100% durante los últimos tres años.
LA CIFRA
25
Mil familias y un millón 200 mil jornales en campo dependen de la industria del arroz.

