El Consejo Nacional Agropecuario advierte que utilizar criterios regionales y estacionales contra la fresa mexicana sentaría un precedente para imponer aranceles a otros productos agroalimentarios
Por Amado Vázquez Martínez
Ciudad de México, 19 de agosto de 2026.– La determinación preliminar de Estados Unidos contra las importaciones de fresa fresca mexicana de invierno sienta un precedente negativo que podría extenderse hacia otros productos agroalimentarios de México que se exportan al mercado estadounidense, advirtió Jorge Esteve Recolons, presidente del Consejo Nacional Agropecuario (CNA).
En entrevista con Tierra Fértil, Esteve Recolons señaló que el arancel a la fresa mexicana representa un mal precedente, debido a que la utilización de criterios de estacionalidad y regionalidad podría eventualmente ser aplicada a otros productos mexicanos que compiten en determinados periodos del año en Estados Unidos.

«El arancel a la fresa mexicana sienta un mal precedente que podría afectar a otros agroproductos mexicanos que se exportan a los Estados Unidos».
Jorge Esteve Recolons, presidente del Consejo Nacional Agropecuario
La preocupación surgió luego de que el Departamento de Comercio de Estados Unidos emitió una determinación preliminar afirmativa dentro de la investigación antidumping sobre las importaciones de fresa fresca de invierno procedentes de México.
Riesgo para otros productos
El CNA considera que las implicaciones del procedimiento trascienden a la propia industria fresera, ya que introducir criterios de estacionalidad y regionalidad en investigaciones por prácticas desleales de comercio podría generar incertidumbre para productores y exportadores de otras frutas y hortalizas mexicanas.
El organismo empresarial advirtió que esos criterios afectarían la competitividad, complementariedad e integración productiva que durante décadas han desarrollado México y Estados Unidos en materia agroalimentaria.
De acuerdo con el CNA, la aplicación de dichos parámetros resulta contraria a las disposiciones del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), al Acuerdo Antidumping de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y a la propia legislación estadounidense.
«Las implicaciones trascienden el caso específico de la fresa», sostiene el organismo, al advertir que el precedente podría alcanzar a otros productos agroalimentarios perecederos y estacionales destinados al mercado estadounidense.

Investigación estadounidense
El Departamento de Comercio de Estados Unidos abrió formalmente la investigación antidumping contra la fresa fresca mexicana de invierno el 10 de febrero de 2026, a petición de productores de Florida agrupados en Strawberry Growers for Free Trade y la Florida Strawberry Growers Association, entre otros promoventes.
Al iniciar el procedimiento, las autoridades estadounidenses señalaron un margen de dumping alegado de 18.32%. Los datos oficiales incluidos en la investigación indican que entre noviembre de 2024 y marzo de 2025 Estados Unidos importó de México alrededor de 200.6 millones de kilogramos de fresa fresca, con un valor cercano a 933 millones de dólares.
El problema para el sector agroalimentario mexicano, sin embargo, no se limita al monto que finalmente pueda derivarse del procedimiento contra la fresa, sino al criterio empleado para analizar las importaciones durante una determinada temporada y en relación con una región productora estadounidense.
Integración en riesgo
México y Estados Unidos han construido durante más de tres décadas una relación agroalimentaria basada en la especialización y la complementariedad: mientras Estados Unidos mantiene ventajas importantes en granos, oleaginosas y otros cultivos, México se ha consolidado como proveedor competitivo de frutas y hortalizas.
El CNA recordó que esta integración ha permitido desarrollar una de las regiones productoras y comercializadoras de alimentos más competitivas del mundo, por lo que modificar las reglas mediante criterios regionales o estacionales puede afectar inversiones, empleos y cadenas de suministro en ambos lados de la frontera.
Incluso advirtió que eventuales restricciones al comercio podrían provocar disrupciones en el abasto y repercutir en los precios de los alimentos, la inflación y el poder adquisitivo de los consumidores estadounidenses y mexicanos.
Pide defensa firme
Ante el procedimiento, el Consejo Nacional Agropecuario pidió al Gobierno de México mantener una posición firme frente a cualquier intento de incorporar criterios de estacionalidad y regionalidad a las investigaciones sobre prácticas desleales de comercio.

También planteó fortalecer y modernizar los mecanismos mexicanos de defensa comercial, con instrumentos más ágiles para investigar prácticas desleales y, cuando exista evidencia suficiente, aplicar oportunamente medidas para proteger a los productores y a la planta productiva nacional.
Para el CNA, el conflicto de la fresa deberá observarse además dentro de un escenario comercial más amplio, porque el criterio que finalmente prevalezca podría convertirse en referencia para futuras investigaciones contra otros productos agrícolas mexicanos.
Y ahí radica, señaló Esteve Recolons a Tierra Fértil, el mayor riesgo: que lo ocurrido con la fresa deje de ser un caso aislado y abra la puerta a medidas semejantes contra otros agroproductos mexicanos exportados a Estados Unidos.

