
Hagamos un poco de reflexión: Cuando entras a un super mercado tu primer pensamiento es ver la calidad de los productos como plátanos, fresas, tomates o aguacates. Cuando ves un producto fresco y apetitoso hace que tu elección siempre sea ir a ese lugar a comprar tus alimentos.
Más sin embargo ves un producto con mala calidad, una vida de consumo corta o y en muchas ocasiones inexistente. Sabes que esa tienda no cuenta con una cadena de suministro confiable.
Quien lo tiene lo vende. Pero no solo es tenerlo si no también en condiciones para venderlo. Hoy en día las cadenas de suministro cada vez son más esbeltas, incluyen desde proveedores hasta consumidor final.
Quien integre desde la proveeduría hasta el consumidor será el que entregue un valor real. Si a esto sumamos la necesidad de una cadena de suministro con temperatura controlada es un factor más a la ecuación.
La diferencia está en pasar de una logística reactiva a una logística inteligente. Anticipar los posibles escenarios nos permite actuar con rapidez.
Tradicionalmente, muchas empresas detectaban problemas cuando ya era tarde: al recibir un reclamo, una merma, una devolución o una pérdida de calidad en destino. Hoy, gracias al monitoreo en tiempo real, es posible contar con datos que permiten anticipar desviaciones, identificar puntos críticos y tomar mejores decisiones en tiempo real o al cierre de cada viaje.
Desde la comodidad de tu oficina, en tu ordenador o en tu smartphone podemos saber la posición, estatus, temperatura, humedad y seguridad de la carga en carreteras, puertos o aeropuertos.
La tecnología IOT nos permite integrar información con todos los actores de la cadena de suministro haciéndola más segura y rentable.
Tomar decisiones en tiempo real ya es primordial para evitar mermas o rechazos de nuestro producto.
La sostenibilidad también entra al centro de la conversación. Reducir desperdicio no es solo una meta ambiental; es también una decisión económica. Cada caja rechazada, cada pallet deteriorado o cada embarque con pérdida de condición representa recursos productivos, energía, transporte, agua, mano de obra y ventas.

Para todo esto hoy en día existen soluciones inteligentes y en tiempo real que nos ayudan a poder monitorear nuestra cadena de suministro y tomar decisiones en tiempo real.
Podemos tener alertamientos cuando tenemos desviaciones de temperatura en tiempo real. Cuando se abren las puertas de nuestro contenedor. Cuando los parámetros de humedad no están bien o simplemente cuando queremos saber en qué geolocalización esta ese producto.
El consumidor cada día es más exigente e informado. Antes de comprar investiga en línea, compara o incluso lee reseñas antes de tomar una decisión.
Valora la calidad, el servicio y la disponibilidad con que los productos están en los anaqueles.
En una era post pandémica donde la salud es un factor primordial y la inocuidad de los alimentos ya no es una opción si no una obligación.
El monitoreo de las cadenas de suministro da ventaja sobre la competencia. Ayudan a asegurar la rentabilidad de los productos y que las utilidades sean mayores.
El futuro de la cadena de frío no estará definido únicamente por mejores camiones, contenedores o cámaras de frío. Estará definido por la capacidad de las empresas de ver, medir, interpretar y actuar. La información logística dejará de ser un registro posterior al viaje para convertirse en un activo estratégico del negocio.
Que pensarías si al leer este artículo te dijera que monitorear una cadena de suministro en tiempo real no cuesta más del 0.05% del total de tu costo.

