El maíz retrocedió hasta 179 dólares por tonelada en mercados internacionales; sin embargo, productos de alto consumo como calabacita, cebolla, uva y algunas hortalizas mostraron incrementos
Por Amado Vázquez Martínez
Ciudad de México, 20 de mayo del 2025.- Mientrasel maíz pierde valor en los mercados internacionales por movimientos especulativos y ventas de fondos de inversión, en México la realidad del consumidor camina en sentido contrario: varios productos frescos de la canasta alimentaria mostraron incrementos importantes durante la última semana.
El cereal más importante para la alimentación mundial descendió hasta 179 dólares por tonelada métrica, presionado por ventas especulativas luego de que no se concretaran algunos escenarios esperados por inversionistas tras el encuentro entre líderes de Estados Unidos y China, de acuerdo a datos del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA).

Sin embargo, esa caída internacional todavía no se refleja de forma directa en el bolsillo de las familias mexicanas.
Suben las calabacitas
Entre las mayores alzas reportadas en la Central de Abasto de Ciudad de México destacó la calabacita italiana, que aumentó 77%, al pasar de 4.50 a 8 pesos por kilogramo, debido a una menor disponibilidad de producto tierno y de mejor calidad.
La cebolla blanca también mostró un comportamiento alcista de 48%, al subir de 4.70 a 7 pesos por kilo, impulsada por menores volúmenes en origen y mayores costos logísticos.

Otro caso relevante fue el del brócoli, cuyo precio avanzó 16%, derivado del cierre de cortes en algunas zonas productoras de Puebla que redujeron la oferta disponible.
En frutas, el comportamiento también fue mixto, aunque sobresalió el caso de la uva globo roja, que registró un incremento de 74%, al pasar de 27.50 a 48 pesos por kilogramo, influida por una mayor presencia de producto importado y menor disponibilidad nacional.
La fresa avanzó 9%, mientras que el durazno subió 7%, afectado por daños ocasionados por lluvias y granizadas en zonas productoras de Michoacán y Estado de México.
Aunque algunos productos bajaron, como el tomate bola, que retrocedió 18%, pasando de 100 a 82 pesos por kilogramo, el precio sigue siendo elevado frente a promedios históricos y continúa pesando en el gasto alimentario.

El escenario deja una lectura interesante para el sector agroalimentario: los granos muestran debilidad internacional, pero las frutas y hortalizas siguen dependiendo de variables locales como clima, oferta regional, calidad y logística.
A ello se suma que heladas atípicas registradas en Perote y Puebla dañaron cultivos de papa, calabacita y lechuga, mientras que el calor extremo afectó algunas regiones productivas del país, aumentando la presión sobre ciertos alimentos frescos.
Para México, el reto no sólo será vigilar el comportamiento de los granos importados, sino también contener la volatilidad interna de frutas y hortalizas que forman parte del consumo diario de millones de familias.

