El estado espera comercializar 2.5 millones de macetas de nochebuena y acaba de colocar dos millones de flor de cempasúchil en la temporada del Día de Muertos
Por Amado Vázquez Martínez / Tierra Fértil
Guadalajara, Jalisco, 4 de noviembre de 2025.– Con los altares aún frescos del Día de Muertos, el color anaranjado del cempasúchil cede paso al rojo intenso de la nochebuena, pues en los viveros de Zapopan, Tlajomulco y Tonalá ya se respira la nueva temporada: macetas alineadas bajo mallas sombra, flores listas para distribución y productores atentos al clima.
Así lo dio a conocer Fernando Nava Aguilar, vicepresidente de Ornamentales del Consejo de Desarrollo Agropecuario y Agroindustrial de Jalisco (CDAAJ), durante la rueda de prensa donde se anunció el festival «El Campo Florece en Jalisco», que se celebrará del 13 al 16 de noviembre en el Andador Chapultepec.

Acompañado por Luis Enrique Villaseñor, vicepresidente del CDAAJ, y Brenda Hernández Ascencio, directora de Promoción Comercial de la SADER Jalisco, dieron a conocer el importante evento en el que estarán presentes productores de flores, follaje y en general, agroproductores estatales.
Jalisco, 5º productor de ornamentales
De acuerdo con Nava, Jalisco ocupa el quinto lugar nacional en producción de plantas ornamentales, sólo detrás del Estado de México, Puebla, Michoacán y Morelos. «Nuestra entidad es eminentemente productora de nochebuena —explicó—; traemos los esquejes, los reproducimos y desde aquí se distribuyen al norte del país, con Guadalajara como uno de los mercados de mayor consumo».
La comercialización local alcanzó recientemente cerca de 2 millones de macetas de cempasúchil durante la temporada de Día de Muertos y se proyecta vender aproximadamente 2.5 millones de macetas de nochebuena en la temporada navideña.
Desde la década de 1970, Viveros Rancho Calderón impulsa en Jalisco la producción comercial de nochebuena (Euphorbia pulcherrima) y recuerda que la flor, conocida en náhuatl como cuetlaxóchitl, fue utilizada por los pueblos precolombinos en rituales.
Posteriormente fue adoptada por los franciscanos como símbolo navideño y luego registrada en Estados Unidos como Poinsettia en 1826 por el embajador norteamericano de ese entonces, Joel R. Poinsett, que la introdujo a ese país.

La distribución regional
Actualmente, el vivero distribuye miles de plantas en presentaciones de 6 a 14 pulgadas, con variedades rojas, blancas y marmoleadas, destinadas a mercados locales y nacionales, donde son bien aceptadas.
«La nochebuena es la flor que une tradición y trabajo rural -expresó un productor-, su éxito depende del clima y de entregarla en la semana precisa.», ante lo cual Jalisco y especialmente el área metropolitana de Guadalajara se convierte en una de las mayores consumidoras de flores de nochebuena del país.
El vicepresidente del CDAAJ advirtió que el cambio climático afecta directamente a los ornamentales: «Las heladas son más fuertes y el sol más arrasador, lo que nos obliga a invertir en infraestructura para mantenernos en el mercado», dijo.
Ante ello, los productores han optado por invernaderos, mallas sombra y riegos tecnificados para reducir riesgos y asegurar la calidad de la floración, ya que la calidad es una de las constantes de Jalisco.
Puente entre campo y ciudad
Brenda Hernández Ascencio, de SADER Jalisco, subrayó que el festival será un «puente entre el campo y la ciudad», pues reunirá a cerca de 100 productores de ornamentales, cactáceas, hortalizas, apicultores y agroproductores de diversos municipios del estado.
En el evento, se espera una afluencia de 15 mil visitantes, con actividades, talleres y venta directa de nochebuenas jaliscienses en plena floración.

«El campo jalisciense florece otra vez, y sus colores hablan de un sector que combina tradición, sustentabilidad y orgullo regional»: CDAAJ


