Anuncia el Departamento de Comercio su retiro del Acuerdo de Suspensión del Tomate del 2019 e impone un arancel compensatorio que rechazan productores nacionales
Por Amado Vázquez Martínez
Ciudad de México, 15 de julio de 2025.- El Departamento de Comercio de EE. UU. se retiró del Acuerdo de Suspensión de 2019 y aplicó un arancel del 17.09% al tomate fresco mexicano al argumentar que los precios de exportación mexicanos no fueron justos, medida que provocará daños económicos a la industria estadounidensede más de ocho mil millones de dólares, calificada como injusta por los mayores productores de jitomate nacionales.
EL ANUNCIO
El anuncio fue dado a conocer por el secretario de Comercio estadounidense, Howard Lutnick, quien señaló que «México es uno de nuestros más grandes aliados, pero durante demasiado tiempo nuestros agricultores han sido aplastados por prácticas comerciales desleales que han afectado el precio de productos como el tomate. Eso termina hoy».
«Este cambio de reglas está alineado con las políticas comerciales del presidente Trump y su enfoque hacia México», precisó el titular de comercio estadounidense en comunicado de prensa.
Expertos advirtieron una posible alza del 10 % en el precio del tomate para el consumidor y una reducción de 5% en volumen exportado desde México; mientras que organizaciones estadounidenses -como la Cámara de Comercio, Corn Refiners Association y National Pork Producers-, alertaron de pérdidas en la industria del procesamiento, logística, restaurantes y empleo por ocho mil 330 millones de dólares y cerca de 50 mil empleos afectados.
DAÑO MUTUO
Los importadores como NatureSweet advirtieron que habrá menos variedades en anaqueles y altos costos operativos, estimados en más de un millón de dólares semanales, según estimaron procesadores de San Antonio, Texas.
El gobierno mexicano aseguró que EE. UU. tiene dificultades para cubrir su demanda interna y reiteró que «no hay país que pueda sustituir el tomate mexicano», como lo señaló el organismo que representa a los mayores productores de tomate de México, la AMHPAC.
En 2024, México exportó 2.06 millones de toneladas de tomate, equivalentes a tres mil 340 millones de dólares, con el 93% del volumen destinado a EE. UU., producción que genera más de 500 mil empleos directos e indirectos al producir anualmente 3.3 millones de toneladas.

El anuncio del arancel fue anunciado por el secretario de Comercio, Howard Lutnick, quien señaló que «México sigue siendo uno de nuestros más grandes aliados, pero durante demasiado tiempo nuestros agricultores han sido aplastados por prácticas comerciales desleales que han afectado el precio de productos como el tomate. Eso termina hoy».
El nuevo arancel no solo afectará al campo mexicano, también elevará el precio del tomate al consumidor estadounidense, reducirá hasta 5% el volumen exportado, y provocará pérdidas económicas a nivel industrial y laboral en ambos países.
Por su parte, los productores mexicanos de tomate, como Germán José Gándara Fernández, presidente de la Asociación Mexicana de Horticultura Protegida, A.C. (AMHPAC) y José María Pablos Ritz, presidente de la Confederación de Asociaciones Agrícolas del Estado de Sinaloa, A.C. (CIDH -CAADES), rechazaron el arancel.
Por la tarde, emitieron un acuerdo criticando la medida, en el que señaron que perjudicará a los productores de tomate de México, así como a los procesadores y consumidores de Estados Unidos.
Dicho comunicado también lo signaron Walberto Solorio, presidente del Consejo Agrícola de Baja California, A.C; Rosario Antonio Beltrán Ureta, presidente del Sistema Producto Tomate (SPT) y Alberto Cruz Elías Calles, presidente de la Asociación de Productores de Hortalizas del Yaqui y Mayo (APHYM).
LOS ANTECEDENTES
La industria estadounidense de tomate fresco solicitó medidas de alivio el 29 de marzo de 1996, argumentando que era afectado gravemente afectada por las importaciones mexicanas a precios de dumping y en los últimos 27 años se han suscrito cinco acuerdos de suspensión (1996, 2002, 2008, 2013 y 2019).
El Acuerdo de 2019 fue firmado conforme a la Sección 734(c) de la Ley Arancelaria de 1930 (modificada), la cual establece que debe «eliminarse el efecto lesivo de las importaciones mexicanas de tomate».
Los signatarios mexicanos aceptaron vender al menos al precio mínimo establecido y eliminar al menos el 85 % del dumping identificado en la investigación preliminar para cada lote de tomates exportado, aunque posteriormente comprobaron que no había dumping de los agricultores mexicanos.
El acuerdo contenía una cláusula de duración (Sección XI) que permitía al Departamento de Comercio, a un signatario individual o al conjunto de signatarios retirarse del acuerdo con 90 días de aviso previo, disposición que ya se había utilizado anteriormente para iniciar retiros y terminar acuerdos de suspensión anteriores.

Los productores mexicanos de tomate rechazaron el arancel, como Germán José Gándara Fernández, presidente de la Asociación Mexicana de Horticultura Protegida, A.C. (AMHPAC) y José María Pablos Ritz, presidente de la Confederación de Asociaciones Agrícolas del Estado de Sinaloa, A.C. (CIDH -CAADES), entre otros.

