En el panel «Flying High! Tecolotes por el mundo», Innovación y Agroindustria 4.0., ilustres egresados hablaron de su aprendizaje universitario y de su vinculación con el medio agroindustrial y social
Por Amado Vázquez Martínez
Guadalajara, Jalisco, 05 de octubre del 2023.- Como una institución que transmite valores y que además, prepara a grandes personajes del sector agropecuario involucrados con las empresas y la comunidad, fue calificada la enseñanza que recibieron en las aulas de la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG), los tres agroempresarios del panel «Flying High! Tecolotes por el mundo», Innovación y Agroindustria 4.0.
Así lo pusieron de manifiesto en el evento celebrado en el Auditorio Dr. Luis Garibay Gutiérrez de la Rectoría de la UAG los egresados, licenciado Francisco Rubio Cárdenas, presidente del Grupo La Mesa, S.A. de C.V., productor de uva y vino, entre otras empresas: el ingeniero José Andrés Reyes Reyes, Head Grower de Agrícola Carrey, agroproductor hortícola de Guanajuato y el IZA Juan Francisco Zermeño Barba, gerente administrativo del Rancho San Bartolo, charro y criador de caballos cuarto de milla por más de 25 años.
Para dar testimonio del panel, moderado por el maestro Ariosto Manrique Moreno, estuvieron presentes las autoridades universitarias encabezas por el doctor Ricardo Beltrán Rojas, secretario general de la UAG, así como el licenciado Ramón Velasco Sánchez, representante del sindicato de trabajadores universitarios.
También hicieron lo propio el ingeniero Andrés Canales Leaño, enlace de la UAG con el sector empresarial y gubernamental, además de presidente del CDAAJ y el director de Vinculación, licenciado Carlos González Barragán.
EXPERIENCIA COMO ALUMNOS
El moderador les preguntó sobre sus experiencias personales como alumnos de la UAG, a lo que aseveraron que recibieron una formación relevante, una educación muy importante que les permitió vincularse en diversos organismos y por supuesto, señaló Francisco, hay que involucrarse para lograr un mejor país, además de hacer amigos y socios de negocios en las aulas.
Añadió que hay que ayudar a los demás y tener vocación de servicio «no hagan algo que no les guste» y precisamente Juan Francisco Zermeño recordó que, en un video, en una entrevista, uno de sus trabajadores de 86 años, arrendador de caballos, le dio una gran lección al señalar que «hay que hacer lo que te gusta, aunque no te paguen».
José Andrés añadió que soñó ser lo que es «personalmente estoy orgulloso del camino que emprendido gracias a lo que la Universidad ha hecho en mí» y en cuanto a si existe una clave para el éxito, Francisco apunta que hay que emprender en lo que se es capaz, no en lo que se sueña, porque a veces los sueños son inalcanzables.
Añadió que como empresario vitivinicultor, sus experiencias en el cultivo de la vid y producción de vino en Baja California, no es fácil porque falta agua y hay plagas, pero, acota, «nunca hay que desanimarse».
«El compromiso, la tenacidad, la lealtad, fijarte metas para llegar al punto que quieres es importante», dijo Juan Francisco Zeremeño, a lo que apuntaron en el panel que solo un 20% de los estudiantes llegan a la universidad y concluyen una carrera.

Los panelistas resaltaron la importancia de que los estudiantes planeen su negocio, su emprendimiento futuro antes de concluir su carrera, como cita el agroempresario Francisco Rubio: «Involucrarse de manera temprana en proyectos empresariales y salir de la carrera con un proyecto en mano, buscar lo inversionista y vincular el proyecto productivo».
AMOR AL CAMPO
Francisco agrega que, en su caso, hay que tenerle amor al campo, a la vid y habló de las dificultades para producir en Baja California debido a la falta de líquido y carencia de programas oficiales de fomento agrícola.
Resaltaron la importancia de que los estudiantes planeen su negocio, su emprendimiento futuro antes de concluir su carrera, como cita Francisco: «Involucrarse de manera temprana en proyectos empresariales y salir de la carrera con un proyecto en mano, buscar lo inversionista y vincular el proyecto productivo».
En su turno, Reyes Reyes habló de su empresa de producción de tomates y chile protegidos, con fertiirrigación, con sensores, para ahorrar agua y agroquímicos en un 80 por ciento, además de mencionar que sus plantas cuidadas con mediana tecnología producen lo mismo que las de invernaderos de alta tecnología,
«Tengamos procesos para enfrentar el cambio climático» y remataron al decir que las tecnologías en el futuro próximo serán, como en el caso del tomate, la polinización con robots con abejorros o sin estos», expuso Reyes Reyes, al añadir que hay que «cuidar la planta, no tratarla solo como una mina, pues hay que preocuparnos por el bienestar vegetal para obtener más rendimiento mediante el uso de la tecnología 4.0»
LOS RETOS
En cuanto a los retos, citó Juan Francisco Zermeño que las modernas técnicas de reproducción permiten que una yegua produzca potrillos durante años gracias a los embriones y dijo que cada animal llega a costar hasta 150 mil dólares y reiteró que la crianza de caballos está globalizada porque, en el caso de México, hay una gran demanda de ejemplares.
En el caso de Francisco, el futuro y los retos tienen que ver con el abastecimiento de agua en aquella región del país y solo hay dos alternativas: desalinizar agua de mar o la reutilización de agua tratada o bien, como en su caso, utilizar «agua líquida», que son polímeros que mantienen la humedad del terreno reteniendo líquido.
Luego de hablar de los viajes, apuntaron como conclusiones que es necesario ayudar a los demás, mantener la vocación de servicio y el orgullo de haber pertenecido y estudiado en la UAG.
Al término del evento, recibieron un reconocimiento por parte del secretario general de la Universidad, licenciado Carlos Beltrán Rojas, por su participación en el panel y como personas distinguidas de la sociedad.


