La falta de precio oficial por parte del gobierno permite abusos en el precio por kilo, que se cotiza hasta en 30 pesos, al subir cerca del 30% de enero a la fecha
Por Amado Vázquez Martínez
Guadalajara, Jalisco, 09 de septiembre del 2022.- La falta de regulación del mercado de la tortilla genera abusos en el precio, al cotizarse hasta en 30 pesos por kilo, sostiene el inventor de tortilladoras para maíz y harina de trigo Manuel Villagómez, al hablar que en México diariamente consumen 672 millones de tortillas sin saber de qué están elaboradas: de nixtamal, de harina de maíz o mixta.
El exdiputado sostiene para Tierra Fértil que es necesario que el gobierno federal intervenga para controlar el precio de este alimento básico, con el que los habitantes de lo que hoy es México se alimentan desde hace unos 2,500 años.
Explica que la inflación impactó los costos de producción del maíz, como fertilizantes, energía, mano de obra y el reparto de tortilla a domicilio o en tienditas, lo que aumentó los costos al consumidor.

«También no está funcionando la Cámara Nacional de la Industria de la Tortilla, que es la que representa legalmente a los productores de tortilla, todos los otros representantes que han salido no tienen fundamento legal y cada quien hace su grupito».
Dice que se supone que la «Ley de la Cámara Nacional es la interlocutora con el gobierno» y recuerda que el expresidente Felipe Calderón aumentó el precio de la tortilla de manera unilateral y fijó un precio único.
«En aquel entonces estaba en ocho pesos y ahora está en veintitantos y actualmente ya no se puede regular el precio porque estamos en el libre mercado, por lo que ahorita hay una anarquía en el precio, cada uno vende como quiere».
¿El costo real de la tortilla?
«Todo depende: si lo hace con la harina de maíz y cuál es el costo si lo haces comprando el maíz; el que lo hace con harina de maíz no tiene tampoco control del precio de la harina».
«El costo del kilo comprándolo con harina de maíz te sale en seis pesos, pero ya ahí le agregas el reparto, por eso deberíamos regresar a comprar la tortilla directamente a la tortillería».

Expone que el gobierno debe establecer cuál es el costo de producción para que el consumidor sepa qué le venden y reitera que sí es negocio vender tortilla, «ahorita en Guadalajara vale entre veinte y veintidós pesos el kilo o más cara porque hay revendedores y no hay manera de controlar ese precio .
Añade que hay tortilla orgánica, de quinoa, repollo, papa, avena, etc., «pero en están tortillas no hay control del gobierno; tengo un cliente que vende tortillas de repollo en Monterrey a 110 pesos el kilo».
¿Cuál es la solución?
«El gobierno debe publicar los costos, informar al público cuánto cuesta producir un kilo de tortilla y en cuánto lo paga, para así solucionar esa confusión que hay y que de ahí se aprovechan muchos para venderlo como quieren».
«El público no sabe cuánto cuesta producir comprando el maíz y tampoco comprándola con harina de maíz; la diferencia entre estos dos es del 30%; la de harina de maíz cuesta 30% más, que es lo que gana el que fabrica la harina».
«El negocio de las tortillas son dos negocios: el primero es hacer la masa, que es el negocio de primera mano y el segundo negocio es hacer la tortilla. Ahorita estamos consumiendo 672 millones de tortillas de maíz al día en México y las hacen 103 mil tortillerías que existen en el país»

«De esa cantidad de tortillas la mitad es hecha con masa del molino y la otra mitad es con harina de maíz, pero hay personas que dicen que la revuelven», explica el inventor de máquinas de tortillas.
Regulación de precios
Expone que el gobierno debe establecer un parámetro de precio «México importa unos 15 millones de toneladas de maíz amarillo para darlo de alimento al ganado y de ese maíz puede que sobre algo y que algún molinero lo compre».
«Si tenemos 2,500 millones de años consumiendo tortilla de maíz precocido con cal y la harina nació a finales de los 50 del siglo pasado, en esos milenios nunca usamos harina de maíz porque no existía».

