La Asociación suma 11 mil árboles entregados a la comunidad de San Francisco Jicalán en dos años para conservar bosques y manejo sustentable del paisaje aguacatero
Redacción TF / APEAM
Uruapan, Michoacán, 13 de julio del 2026.– La conservación de los bosques es en uno de los principales retos para garantizar el equilibrio ambiental en las regiones productoras de aguacate y en ese sentido la Asociación de Productores y Empacadores Exportadores de Aguacate de México (APEAM) reforestó la comunidad indígena de San Francisco Jicalán con la plantación de 5 mil pinos como parte del Programa de Conservación de Bosques 2026.
La actividad se desarrolló en las inmediaciones del emblemático Cerro de Jicalán, una de las áreas naturales más representativas del municipio de Uruapan, donde actualmente se impulsa un proyecto integral de restauración ambiental y manejo forestal sustentable para recuperar este importante ecosistema.
Once mil plantas en dos años
Con esta entrega, la comunidad suma 11 mil plantas de pino recibidas durante los dos últimos años, consolidándose como una de las beneficiarias permanentes del programa impulsado por APEAM para fortalecer la recuperación de zonas forestales y promover la conservación de los recursos naturales en las regiones aguacateras de Michoacán.
Más allá de la reforestación, la estrategia contempla el fortalecimiento de las capacidades locales mediante la capacitación y el equipamiento de la brigada forestal comunitaria, con el propósito de mejorar la prevención y atención de incendios forestales, así como brindar acompañamiento técnico para el manejo responsable de los bosques.
El proyecto representa un esfuerzo conjunto entre la comunidad indígena de San Francisco Jicalán y diversos organismos comprometidos con la conservación ambiental, con lo que se hace patente la colaboración entre productores, habitantes y sociedad civil puede convertirse en un modelo efectivo para restaurar ecosistemas estratégicos.
Una visión a largo plazo
La APEAM destacó que la recuperación del Cerro de Jicalán forma parte de una visión de largo plazo orientada a mantener el equilibrio entre la actividad agrícola y la protección del patrimonio natural, bajo el principio de que la productividad del sector aguacatero también depende de la salud de los bosques, la disponibilidad de agua y la conservación de la biodiversidad.
Como parte de esta iniciativa, la asociación hizo un llamado a las familias de Uruapan y a la ciudadanía en general para participar en las jornadas de reforestación organizadas por la comunidad, al considerar que cada árbol plantado representa una inversión en favor del medio ambiente, la infiltración de agua, la captura de carbono y la preservación de los servicios ambientales que benefician a toda la región.
«Cada árbol plantado representa una oportunidad para conservar los bosques, proteger la biodiversidad y asegurar los servicios ambientales que benefician a toda la región»
El organismo de aguacateros reafirmó su compromiso con la construcción de un paisaje aguacatero sustentable, donde la producción agrícola y la conservación de los recursos naturales avancen de manera conjunta, fortaleciendo el desarrollo de las comunidades y la protección de los bosques michoacanos. (AVM)
Once mil pinos para restaurar el bosque
Con la jornada realizada este año, la comunidad indígena de San Francisco Jicalán acumula 11 mil plantas de pino recibidas mediante el Programa de Conservación de Bosques de APEAM, además de capacitación, equipamiento para su brigada forestal y acompañamiento técnico para el manejo sustentable del Cerro de Jicalán.

