El Consejo Regulador del Tequila (CRT) y el Centro Mario Molina actualizan estrategia ambiental y social rumbo a metas 2030 en materia ambiental, social y económica
Por Amado Vázquez Martínez
Zapopan, Jalisco, 11 de mayo de 2026.- La agroindustria tequilera mexicana avanza en la actualización de su Estrategia de Sustentabilidad de la Cadena Productiva Agave-Tequila, un proyecto que busca consolidar metas ambientales, sociales y económicas hacia el año 2030, con énfasis en la reducción de emisiones, el uso eficiente del agua y el fortalecimiento de prácticas agrícolas sostenibles.
Los trabajos son encabezados por el Consejo Regulador del Tequila y el Centro Mario Molina, junto con productores de agave y de tequila, como parte de una estrategia que inició hace más de una década y que se revisa cada cinco años para evaluar avances y ajustar metas alineadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Eduardo Ibarra, responsable de Proyectos de Sustentabilidad en el CRT, explicó que la estrategia contempla siete rutas prioritarias, entre ellas la descarbonización de la industria, el uso eficiente del agua, prácticas agrícolas sustentables, tequila cero deforestación, tratamiento de residuos y fortalecimiento de programas sociales.

Revisan indicadores
Como parte de esta segunda actualización, productores y empresas participaron en talleres para conocer los nuevos indicadores que serán medidos y la incorporación de un eje social dentro de la estrategia integral.
Graciela Hernández, líder del Proyecto de Mitigación del Cambio Climático del Centro Mario Molina, destacó que la agroindustria tequilera ha sido pionera en sustentabilidad al buscar identificar y mitigar los impactos ambientales generados por toda la cadena productiva.
La actualización también contempla el desarrollo de una plataforma digital donde productores podrán consultar información y dar seguimiento a indicadores ambientales y sociales, además de una nueva medición de huella hídrica y huella de carbono en actividades agrícolas y procesos industriales.
Metas al 2030

Nancy Hernández, especialista en Adaptación y Vulnerabilidad al Cambio Climático del Centro Mario Molina, señaló que se realizará una cuantificación de emisiones derivadas de las actividades agrícolas y del uso de agroquímicos para medir con mayor precisión el impacto ambiental del sector.
Otro de los puntos relevantes será la alineación con la Taxonomía Sostenible de México, presentada por la Secretaría de Hacienda en 2023, que incorpora por primera vez componentes relacionados con equidad de género, bienestar laboral y desarrollo digno dentro de las cadenas productivas.
En los últimos años, la agroindustria tequilera ha invertido más de 128 millones de dólares en proyectos ambientales como plantas de tratamiento de vinazas, calderas de biomasa, celdas solares, sustitución de combustóleo por gas natural y programas de eficiencia energética.
Entre las metas planteadas hacia 2030 destacan reducir 25% la huella de carbono directa, disminuir 15 % el consumo de agua por unidad de producción e incrementar 80 % el porcentaje de agua tratada en los procesos productivos.


