Andres Canales Leaño

La producción de leche es un pilar fundamental en la economía y la seguridad alimentaria de México; sin embargo, en la actualidad, la ganadería mexicana y particularmente la del sector lechero enfrenta una serie de desafíos que amenazan con poner en peligro la estabilidad y el crecimiento de la industria láctea en el país y por ello es crucial abordar estos problemas de manera urgente y efectiva para garantizar un suministro adecuado de leche de calidad para la población mexicana y un primer paso se dio en Jalisco, principal estado productor del lácteo (21%), al firmarse un acuerdo de buena voluntad entre los integrantes de la cadena productiva, tales como lecheros, industrializadores, comercializadores y el Gobierno del Estado para impulsar al sector.

En los últimos años y a raíz de la pandemia, el sector lechero sufrió una grave recesión al caer el consumo de distintos productos, lo que afectó el precio al productor, a lo que se le han sumado problemas como el incremento en los insumos por la guerra en el este de Europa y la inflación, aunado a la carencia de una política de estado que apoye al sector.

Otro grave problema, de acuerdo con Salvador Espinosa, presidente de la Asociación Ganadera de Lagos de Moreno, es la introducción de leche en polvo al país, a lo que se suma la venta en el mercado de hasta un 45% de fórmulas que se dicen leche pero que no la contienen.

Sin embargo, la recesión en la industria por la caída en el consumo -en Estados Unidos toman más del doble de leche que los mexicanos-, también impacta a los industrializadores, pues según Carlos Villarreal, presidente de la Comisión de Lácteos del CNA y presidente del Capítulo Mexicano de la Federación Internacional de Lechería, en México hay un déficit de entre el 30 y 35% de leche y se tiene que adquirir de otros países para cubrir la demanda, aunado a los «picos» estacionales de sobreproducción que hacen imposible comprarla y procesarla en su totalidad.

Todo ello repercute en el eslabón más débil, en el caso de Jalisco, en alrededor de 16 mil familias de pequeños productores lecheros, por lo que, ante estos desafíos, el pasado mes de mayo se firmó el Acuerdo del Sector Lechero de Jalisco, industrializadores y Gobierno del Estado, encabezado por el gobernador Enrique Alfaro y la titular estatal de Sader, Ana Lucía Camacho, en el cual «se sentaron las bases para que la relación entre cada una de las partes de la cadena productiva sea justa y permita proteger a los productores, principalmente a los más pequeños, para que su trabajo sea más rentable y digno».

Tal acuerdo, que abordamos en este número de junio de Tierra Fértil, «busca construir una agenda de trabajo con visión a largo plazo que permita tener una cadena fuerte en la que el Gobierno del Estado sirva como facilitador para hacer frente a los desafíos que se presenten».

Juntos buscarán modernizar las unidades de producción, transferencia de conocimientos y adopción de nuevas tecnologías, temas que serán parte de las acciones que permitan lograr la eficiencia en la producción de leche con calidad, así como mantener un diálogo permanente a través de las sesiones de la Mesa del Sector Lechero a que convocará Sader-Jalisco a fin de que los eslabones del sector sean aliados para enfrentar sus desafíos.

En lo que toca al Gobierno estatal, realizará una campaña para fomentar el consumo de la leche y productos lácteos jaliscienses con el objetivo de incrementar el consumo per cápita en el Estado, así como de focalizar apoyos para la mejora de los procesos de producción.

Como dice a Tierra Fértil la titular de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural en Jalisco (Sader) «Son muchos los factores que se conjugan y que nos generan una problemática y afecta a todas las familias que dependen de esta actividad, de ahí que empecemos en este diálogo para poder construir la agenda que nos permita avanzar».

Y aclara que la dependencia no ha dejado solos a los productores de leche ante la ausencia federal de políticas de fomento, pues existen programas en la entidad, como la Escuela de Lechería y apoyos, como este año, hasta por 20 millones de pesos, al sector lechero, en el entendido de que los productores son la base de la cadena y de suma importancia, al igual que los industriales de Jalisco por generar empleos y bienestar social.

Sin duda, que el acuerdo de voluntades es un buen principio que involucra a los productores, industrializadores y al propio Gobierno estatal, para avanzar y enfrentar los retos de la ganadería de leche, como la inversión en tecnología y la necesidad de aplicar practicas más modernas de producción.

La escasez de recursos, la falta de acceso a créditos y la ausencia de programas de capacitación adecuados han contribuido a esta situación por carencia, como lo decía, del recorte presupuestal federal al campo de México, lo que impide la adopción de técnicas modernas de producción, por lo que se hace necesario volver a destinar presupuesto a este sector para invertir en mejoras tecnológicas y capacitación.

Por ello, me congratulo de que el gobierno estatal, productores, industrializadores, comercializadores, legisladores, asociaciones y consumidores de Jalisco trabajen de la mano para superar los desafíos que enfrenta el sector ganadero para la implementación de políticas y regulaciones más sólidas para proteger a los productores lecheros, pues solo a través de un esfuerzo conjunto y una visión a largo plazo podremos garantizar un suministro sostenible de leche de calidad en nuestro querido México

©2022 TIERRA FÉRTIL. Todos los Derechos Reservados.

Revista Septiembre 2026

Síguenos en nuestras redes sociales:

Contáctenos:

tierrafertilmex@gmail.com

tierrafertilmex@gmail.com

tierrafertilmex@gmail.com

Aviso de privacidad
Declaración de accesibilidad

©2022 TIERRA FÉRTIL. Todos los Derechos Reservados.