México lidera el consumo de huevo a nivel mundial: ¡24 kilos al año!

9 de octubre Día Mundial del Huevo 

Por Eréndira Saldaña Quintero

Hay alimentos que se explican con estadísticas y otros que se explican solos, en la mesa de cualquier casa mexicana. El huevo pertenece a los dos grupos. Hoy 9 de octubre se celebra el Día Mundial del Huevo, una conmemoración que nació en Viena en 1996 y que este año cumple tres décadas. Pocos países tienen tantas razones para festejarla como México.

México se mantiene como el país con mayor consumo de huevo por habitante en el mundo. De acuerdo con la Unión Nacional de Avicultores (UNA), en 2025 cada mexicano consumió en promedio 24 kilogramos, equivalentes a unas 410 piezas al año: más de un huevo diario por persona, todos los días del calendario.

La explicación no es casual. El huevo es una de las proteínas de origen animal más accesibles del mercado, forma parte de la canasta básica y se adapta a todas las cocinas regionales: del huevo a la mexicana a los chilaquiles, de la torta de la esquina al pan dulce de la panadería del barrio. Es, en el sentido más literal, un alimento de seguridad alimentaria.

Quien ha recorrido durante años las naves de postura de Los Altos de Jalisco sabe que detrás de cada cartón hay una cadena larga y exigente: genética, alimento balanceado, sanidad, bioseguridad, logística y, sobre todo, gente que trabaja todos los días del año, porque las gallinas no conocen de domingos ni de días festivos.

Producción de huevo en México

Además de la elevada demanda interna, la producción nacional sostiene la mayor parte del abasto. En 2025, México produjo más de 3 millones de toneladas de huevo -3.23 millones, según la UNA- a partir de una parvada de alrededor de 185 millones de gallinas ponedoras. El valor de esa producción alcanzó 99 mil 852 millones de pesos, equivalente a cerca de 35 por ciento del valor de la producción avícola nacional. A escala mundial, el país ocupa el cuarto lugar como productor, solo detrás de China, India y Estados Unidos.

El crecimiento ha sido sostenido: entre 2010 y 2025 la producción acumuló un avance de 30.6 por ciento, de acuerdo con la misma organización. Un año antes, en 2024, la Secretaría de Agricultura reportó una producción nacional de huevo para plato de 3.3 millones de toneladas, con un valor superior a 96 mil 675 millones de pesos.

Jalisco, el corazón avícola de México

En este contexto, Jalisco se mantiene como el principal productor del país. Tan sólo en 2024 generó más de 1.7 millones de toneladas, seguido por Puebla, Sonora, San Luis Potosí, Yucatán y Durango. Las cifras del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP) para 2025 le atribuyen alrededor de 1.79 millones de toneladas de huevo para plato, muy por encima del resto de las entidades, siendo los principales estados productores Jalisco con 1,789,000 toneladas, Puebla con 496,846 toneladas y Sonora con 204,769 toneladas.

El epicentro de esa actividad está en Los Altos de Jalisco, con Tepatitlán de Morelos a la cabeza, acompañado por municipios como Acatic, San Juan de los Lagos, Valle de Guadalupe y Yahualica de González Gallo. Ahí la avicultura no es solo una actividad económica: es una vocación regional que ha formado generaciones de productores, técnicos, médicos veterinarios zootecnistas y transportistas, y que mueve a su alrededor a la industria de alimentos balanceados, empaques, equipo y servicios.

El huevo en el comercio exterior

Pese a su capacidad productiva, México recurre al exterior para complementar su mercado. En 2024, el intercambio comercial de huevos y sus derivados alcanzó 218 millones de dólares: las compras internacionales ascendieron a 215 millones, frente a exportaciones por apenas 2.75 millones de dólares. Ese año, Brasil, Estados Unidos, Canadá y España figuraron entre los principales proveedores del mercado mexicano.

Así, mientras el consumo mexicano continúa marcando récords a escala mundial, la dimensión económica del huevo se extiende desde las granjas hasta la cadena de suministro y el comercio exterior.

Los retos detrás del cascarón

El reto para la industria será mantener el abasto de una demanda que equivale a más de 400 huevos por mexicano al año, al tiempo que enfrenta los costos de alimentación de las aves -los granos y el alimento balanceado representan la mayor parte del costo de producción-, los costos de producción y las condiciones del mercado internacional.

La sanidad animal es la primera línea de defensa del sector: la vigilancia epidemiológica, la vacunación y los protocolos de bioseguridad son indispensables para mantener las parvadas sanas frente a enfermedades como la influenza aviar. A ello se suma un reto de comunicación: aunque el consumo es altísimo, todavía circula información errónea sobre el huevo y la salud. Por eso la UNA lanzó este año la plataforma «El Poder del Huevo Mexicano», con la que busca posicionarlo como la proteína estratégica del país.

Un alimento completo y al alcance de todos

El huevo ofrece proteína de alta calidad junto con vitaminas y minerales en un empaque natural, sencillo de preparar y a un costo accesible para la mayoría de los hogares. Sus nutrientes producen además una sensación de saciedad prolongada, lo que lo convierte en un aliado de una alimentación equilibrada. Para conservarlo en las mejores condiciones, se recomienda comprarlo en establecimientos formales, mantenerlo en refrigeración dentro de su empaque original o en un recipiente cerrado, evitar los cambios bruscos de temperatura y alejarlo del calor y de la luz solar.

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