El encarecimiento de cebolla, chile serrano, limón y huevo impulsó la inflación de agosto, que llegó a 3.26% anual después de cuatro meses consecutivos a la baja
Por Amado Vázquez Martínez
Ciudad de México, 10 de septiembre de 2026.– El aumento en los precios de productos agropecuarios volvió a presionar el bolsillo de las familias mexicanas y rompió la racha descendente de la inflación, que durante agosto se ubicó en 3.26% anual.
El Índice Nacional de Precios al Consumidor aumentó 0.20% respecto a julio, cuando la inflación anual fue de 3.12%, su nivel más bajo desde mayo de 2020 y aún con el repunte, el indicador permaneció por cuarto mes consecutivo dentro del objetivo del Banco de México, establecido en 3%, con un margen de un punto porcentual.
La mayor presión provino de los alimentos frescos en los cuales la cebolla encabezó las alzas, con un incremento mensual de 32.70%; le siguieron el chile serrano, con 19.61%; el limón, 11.17%, y el huevo, cuyo precio avanzó 8.91 por ciento.

La cebolla aumentó 32.70% solamente durante agosto y fue el producto con mayor incidencia sobre la inflación mensual
Presión agropecuaria
El componente no subyacente –que incluye productos agropecuarios, energéticos y tarifas gubernamentales– pasó de una inflación anual de 0.29% en julio a 1.13% en agosto, en particular, las frutas y verduras registraron un aumento anual de 4.10%, frente al 2.10% observado un mes antes.
Aunque en conjunto los productos agropecuarios todavía mostraron una reducción anual de 1.53%, la caída fue menor al descenso de 3.34% reportado en julio, señal de que comenzaron a perderse los efectos favorables que habían contribuido a contener la inflación.
La inflación subyacente, considerada una medida más estable porque excluye mercancías de precios volátiles, bajó de 3.95% a 3.88% anual, aunque el repunte de los alimentos recuerda que una inflación general dentro del objetivo oficial no necesariamente significa estabilidad en los productos básicos que las familias compran todos los días.

