La Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos analiza retirar el gravamen de 17.09% impuesto en 2025, al considerar que no existe dumping de tomateros mexicanos
Por Amado Vázquez Martínez
Ciudad de México, 03 de junio de 2026.- La Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos (ITC, por sus siglas en inglés) inició la fase final de revisión del arancel de 17.09% aplicado al tomate mexicano, una medida que podría modificarse o incluso eliminarse tras concluir el periodo de recepción de comentarios programado para el próximo 25 de junio.
La evaluación se realiza bajo las disposiciones de la Ley de Aranceles de 1930, que permite revisar resoluciones previas cuando existen evidencias de cambios sustanciales en las condiciones del mercado.
Impugnan arancel tomateros

El proceso surgió después de que tres empresas impugnaron el gravamen impuesto en julio de 2025, tras la cancelación del Acuerdo de Suspensión del Tomate que durante casi tres décadas reguló el comercio entre ambos países.
Como parte del análisis, la ITC celebró una audiencia pública el pasado 19 de mayo, en la que productores, empresas y especialistas presentaron argumentos a favor y en contra de mantener el cobro.
Uno de los testimonios más relevantes fue el de Timothy Richards, especialista en agronegocios de la Universidad Estatal de Arizona, quien sostuvo que los tomates mexicanos y estadounidenses actualmente atienden segmentos distintos del mercado, por lo que no compiten directamente.
Según explicó, México exporta principalmente tomates de invernadero de especialidad, como los tipos cherry y grape, mientras que la producción estadounidense se concentra en tomate redondo cultivado a campo abierto.
No existe competencia
El investigador destacó además que los tomates mexicanos de especialidad alcanzan precios superiores en el mercado estadounidense y son altamente demandados por cadenas minoristas, lo que, a su juicio, demuestra que las importaciones mexicanas no han provocado pérdidas de mercado para los productores de Estados Unidos.

La revisión también reabre el debate sobre los fundamentos utilizados para imponer el arancel vigente. De acuerdo con los documentos analizados por la ITC, buena parte de los argumentos antidumping utilizados por Estados Unidos se apoyaron en información de mediados de la década de 1990, cuando la estructura productiva y comercial del sector tomatero era muy distinta a la actual.
Para México, una eventual eliminación del arancel representaría un alivio para una de las cadenas hortícolas más importantes del país. El tomate figura entre los principales productos agroalimentarios de exportación y tiene como principal destino el mercado estadounidense, donde abastece buena parte del consumo de tomate fresco durante todo el año.
Aunque la resolución definitiva aún no tiene fecha oficial, el cierre del periodo de comentarios el próximo 25 de junio acerca la posibilidad de que la autoridad comercial estadounidense emita un veredicto durante el verano, una decisión que será seguida de cerca por productores, exportadores y comercializadores de ambos lados de la frontera.

