El acuerdo «Precio Justo» busca dar certidumbre a productores mediante la compra de maíz mexicano por parte de los agroempresarios pecuarios, harineros, aceiteros y nixtamalizadores
Por Amado Vázquez Martínez
Ciudad de México, martes 20 de mayo de 2026.- En un intento por reordenar la producción y comercialización del maíz blanco en México, el Gobierno federal presentó el Sistema de Ordenamiento de la Producción y Comercialización del Maíz Blanco «Precio Justo», un acuerdo que busca garantizar compras anticipadas, certidumbre de mercado y mejores condiciones para pequeños y medianos productores.
El eje central del programa consiste en que las empresas compradoras, particularmente la industria harinera, nixtamalera, pecuaria y alimentaria, privilegien la compra de maíz mexicano antes de recurrir a las importaciones, con contratos previos a la cosecha y mecanismos de protección frente a precios internacionales, tipo de cambio y contingencias climáticas.
La firma fue encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo; la secretaria de Agricultura, Columba Jazmín López Gutiérrez; el secretario de Hacienda, Edgar Amador Zamora; la subsecretaria María del Carmen Bonilla Rodríguez, así como la coordinadora del Consejo Asesor de Desarrollo Económico Regional y Relocalización, Altagracia Gómez Sierra.

Entre otros personajes de la cadena agropecuaria del país estuvieron presentes Jorge Esteve Recolons, presidente del Consejo Nacional Agropecuario; industriales harineros, nixtamaleros, comercializadores, productores, agrupaciones agrícolas, compradores pecuarios, empresas de alimentos balanceados, proveedores de semillas, fertilizantes, agroinsumos y plaguicidas.
En la mesa estuvieron también representantes de Grupo Maseca, Gruma, Minsa, Cargill, ADM, Bachoco, SuKarne, la Cámara Nacional de Maíz Industrializado, asociaciones de comercializadores y productores de fertilizantes, organizaciones agrícolas, productores de Michoacán, Jalisco, Sinaloa y Tlaxcala, además de la Comisión Nacional Antimonopolio, que fungió como testigo para dar certeza al proceso.
Colaboración en la cadena maicera
La secretaria Columba López explicó que el sistema permitirá la colaboración entre productores, compradores, proveedores de insumos y el Gobierno de México, con el propósito de estabilizar el mercado nacional, sostener la autosuficiencia en maíz blanco y fortalecer la rentabilidad de quienes producen el grano.

«Queremos que todas las empresas nos podamos comprometer a firmar contratos de comercialización directa, quitando a los intermediarios»: Altagracia Gómez.
De acuerdo con la presentación oficial, el esquema involucra a 61 mil productores, 705 mil hectáreas y una producción estimada de siete millones de toneladas de maíz blanco, principalmente en Guanajuato, Michoacán, Querétaro, Sinaloa, Jalisco, Tlaxcala y Campeche.
El acuerdo tiene tres componentes: comercialización anticipada por contrato, venta de insumos a precio justo y un mecanismo de protección para el maíz blanco y su precio, con el que se pretende reducir riesgos de mercado, clima y sanidad vegetal.
Acuerdo benéfico para el campo
«Las empresas compradoras privilegiarán la adquisición y consumo de maíz blanco nacional antes de recurrir a las importaciones», señaló Columba López al destacar que en el acuerdo participan las principales harineras, comercializadoras, nixtamaleras e industrias pecuarias, que representan más del 80 por ciento de la comercialización formal del grano.
El secretario de Hacienda, Edgar Amador Zamora, señaló que el acuerdo busca dar estabilidad de corto, mediano y largo plazo, mediante un precio justo que permita cubrir insumos, siembra y cosecha, además de esquemas de protección frente a contingencias climáticas y fitosanitarias.
La presidenta Claudia Sheinbaum explicó que el programa surgió luego de detectar una situación crítica: productores endeudados, dos años de sequía, altos costos de producción y precios internacionales deprimidos que ponían en riesgo la permanencia de agricultores en la actividad.
«No solamente tenemos un problema de que a la hora de vender maíz el productor no va a tener ni siquiera para cubrir sus costos, sino que se puede dar una situación donde la gente empiece a abandonar la producción de maíz», advirtió.
Sheinbaum recordó que el precio de mercado llegó a ubicarse alrededor de 5 mil 200 pesos por tonelada, mientras producirla costaba más de seis mil pesos, lo que obligó al Gobierno federal, estados y compradores a diseñar una salida conjunta para vaciar bodegas, atender la cosecha de Sinaloa y evitar una crisis mayor.
Ayudar a la seguridad alimentaria
«Las empresas compradoras privilegiarán la adquisición y consumo de maíz blanco nacional antes de recurrir a las importaciones», señaló Columba López, titular de Sader.

Altagracia Gómez Sierra sostuvo que el acuerdo representa un paso histórico para una cadena de la que dependen más de dos millones de familias y para un país cuya cultura alimentaria está construida alrededor del maíz.
«Queremos ayudar a lograr seguridad alimentaria en granos básicos para México, particularmente en el grano de México, que es el maíz», expresó.
También subrayó que el nuevo modelo busca contratos directos entre productores y empresas, sin intermediarios, con condiciones pactadas antes de la cosecha y protección frente a la volatilidad de los mercados.
«Queremos que todas las empresas nos podamos comprometer a firmar contratos de comercialización directa, quitando a los intermediarios», afirmó Gómez Sierra.
Habrá seguros ante catástrofes
El secretario de Hacienda, Edgar Amador Zamora, señaló que el acuerdo busca dar estabilidad de corto, mediano y largo plazo, mediante un precio justo que permita cubrir insumos, siembra y cosecha, además de esquemas de protección frente a contingencias climáticas y fitosanitarias.
El sistema también contempla una plataforma digital con padrón único de productores y superficies sembradas, con información voluntaria, trazabilidad y supervisión de la Sader y la Comisión Nacional Antimonopolio para evitar prácticas anticompetitivas. Su implementación iniciará en el ciclo primavera-verano 2026 y continuará en otoño-invierno 2026-2027.

«No solamente tenemos un problema de que a la hora de vender maíz el productor no va a tener ni siquiera para cubrir sus costos, sino que se puede dar una situación donde la gente empiece a abandonar la producción de maíz», advirtió la presidente de la República Claudia Sheinbaum.
Para el Gobierno federal, el acuerdo pretende evitar que cada ciclo agrícola derive en bloqueos, protestas, bodegas llenas o precios por debajo de los costos de producción. Para los productores, representa una oportunidad de vender con mayor certidumbre; para la industria, una vía para garantizar abasto nacional; y para el país, un intento por fortalecer la soberanía alimentaria en el grano más importante de la mesa mexicana.
El acuerdo reúne a toda la cadena del maíz: productores, organizaciones agrícolas, comercializadores, harineros, nixtamaleros, industria pecuaria, fabricantes de alimentos balanceados, proveedores de semillas, fertilizantes, agroquímicos, compradores nacionales e internacionales y autoridades federales.
FRASES
«No solamente tenemos un problema de que a la hora de vender maíz el productor no va a tener ni siquiera para cubrir sus costos, sino que se puede dar una situación donde la gente empiece a abandonar la producción de maíz», advirtió la presidente de la República Claudia Sheinbaum.

