El país se consolida entre los principales consumidores y productores de proteína cárnica del mundo, con la carne de res como eje del mercado interno y de exportación
Por Amado Vázquez Martínez / Tierra Fértil
Ciudad de México, 22 de enero de 2026.– El consumo de carne en México registró un incremento durante 2024-2025, impulsado principalmente por una mejora en los ingresos de la población y por una mayor demanda de proteína animal en los hogares, de acuerdo con el Compendio Estadístico 2025 elaborado por el Consejo Mexicano de la Carne A.C. (COMECARNE), aunque en contraste México dejó de ser autosuficiente en producción cárnica.
Según datos del Comecarne A.C., el consumo cárnico total en México creció en 2025 respecto al año anterior, ya que entre enero y agosto de 2025 el consumo acumulado alcanzó 7.31 millones de toneladas, 4.6% más que en el mismo periodo de 2024.

Las perspectivas de consumo mundial de carne mantienen una tendencia al alza, con un crecimiento previsto cercano a 3% en el consumo per cápita global para 2025, aunque con diferencias entre regiones desarrolladas y economías emergentes, según la OCDE–FAO.
Tal crecimiento se observó tanto en pollo, como en cerdo y carne de res, aunque con diferentes ritmos de aumento por tipo de proteína; datos sectoriales también reflejaron que en 2025 la cantidad de proteína cárnica adquirida por compra semanal fue mayor en comparación con años previos, lo que indica una mayor demanda interna de carne.
Algunas proyecciones de COMECARNE mostraban una expectativa de crecimiento general del consumo total de cárnicos de 4.2% en 2025 respecto a 2024.
Dependencia de importaciones
Mientras tanto, el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), que dirige Juan Carlos Anaya, cita que hay una alta dependencia de importaciones cárnicas y de cerdo porque México sólo produce 49% del consumo; en pollo hay una autosuficiencia cercana al 80% y en res el reporte cita que el país deja de ser 100% autosuficiente.
El reporte de Comecarne cita que México consumió 9.9 millones de toneladas de carne (res, cerdo y pollo) durante 2024, lo que lo coloca como el sexto mayor consumidor mundial, por encima de países como Japón, Vietnam, Argentina y Reino Unido.
En términos per cápita, el país se mantiene en un rango medio entre las principales economías, con una tendencia gradual al alza asociada al crecimiento del ingreso disponible y a cambios en los patrones de alimentación.
México en el tablero global cárnico
En el contexto internacional, México ocupa una posición relevante tanto en consumo como en producción cárnica. Durante 2024, el país produjo 7.8 millones de toneladas de carne, lo que lo sitúa entre los 10 principales productores del mundo, con una participación cercana al 3% de la producción global, de acuerdo con datos armonizados por COMECARNE con información del FAS/USDA.
El crecimiento del mercado mexicano ha estado acompañado por un mayor dinamismo en el comercio internacional, especialmente en importaciones, para complementar la oferta interna y atender una demanda cada vez más diversificada.
Carne de res: pilar del consumo
Dentro del consumo total de proteína animal en México, la carne de res mantiene un papel estratégico. En 2024, el país consumió 2.2 millones de toneladas de carne bovina, lo que lo ubica entre los principales mercados de res a nivel mundial, tanto por volumen como por valor.

En producción, México generó 2.3 millones de toneladas de carne de res, respaldadas por un inventario ganadero relevante y por una industria con altos estándares sanitarios, lo que le permite participar activamente en los mercados de exportación, particularmente hacia Estados Unidos y otros destinos de alto valor.
El coeficiente de autosuficiencia en carne de res para México se ubicaba ligeramente por encima del 100% (para 2024), lo que indica que el país era capaz de cubrir su consumo interno con producción nacional, aunque mantiene flujos comerciales para atender nichos específicos del mercado y aprovechar oportunidades de exportación.
Un mercado en expansión
De acuerdo con COMECARNE, el aumento del consumo de carne en México responde a una combinación de factores: recuperación del poder adquisitivo, estabilidad en la oferta interna, y una mayor preferencia del consumidor por proteínas animales dentro de la dieta cotidiana.
En este escenario, la carne de res continúa como un eje económico y productivo clave para el sector agroalimentario mexicano, con impactos directos en empleo, comercio exterior y valor agregado a lo largo de la cadena cárnica.
Sin embargo, de acuerdo con el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), «si bien en 2024 México aún registró un coeficiente de autosuficiencia ligeramente superior al 100% en carne de res, durante 2025 el país dejó de ser plenamente autosuficiente, debido a una menor oferta ganadera, mayores importaciones y restricciones sanitarias a la exportación de ganado en pie».

El GCMA, que dirige Juan Carlos Anaya cita que hay una alta dependencia de importaciones y de cerdo porque México sólo produce 49% del consumo; en pollo hay una autosuficiencia cercana al 80% y en res el reporte cita que el país deja de ser 100% autosuficiente.


