Se dejaron de sembrar sorgo, maíz, frijol, trigo, algodón soya, canola y cártamo, debido a esta problemática.
Reynosa, Tamaulipas, 28 de septiembre de 2017.- La desertificación de tierras cultivables no para en el país. Lenta, pero segura, es la merma de zonas agrícolas, y mucha culpa de ello la tienen los mismos campesinos porque no hacen nada para impedirlo.
Lo anterior lo señaló Rubén López Rodríguez, campesino y dirigente del Comité Municipal Cenecista de las poblaciones de San Fernando y Matamoros, quien agregó que “la desidia de algunos productores por emprender actividades de reforestación que impidan se expanda la desertificación ha ocasionado que este problema crezca”, dijo.
López Rodríguez enfatizó que son miles las hectáreas agrícolas afectadas de la zona norte del estado, donde aparte de la desertificación, también existe la contaminación de salitre, y ambas problemáticas ya mermaron la actividad productiva.
Añadió que en Tamaulipas este problema ya provocó en los últimos años que en alrededor de 30 mil hectáreas, donde anteriormente se cosechaban cultivos como sorgo, maíz, frijol, trigo, algodón soya, canola y cártamo, queden ya sin producir.
Pero, señaló, la erosión de las tierras podría detenerse si los mismos campesinos hicieran algo para contenerla, por ejemplo, a través de la siembra de cortinas de árboles.
“Ello pudiera ser diferente si los productores activaran la siembra de árboles que permitan la creación de barreras, ya que hasta el momento no hacen nada por efectuar actividades de reforestación”, acusó.
Y puso como muestra del daño a los municipios de San Fernando y Matamoros, donde se registran más de 30 mil hectáreas erosionadas, “superficies agrícolas que han dejado de producir grandes volúmenes de los mencionados cultivos”, señaló.

