Una estudiante de ingeniería biotecnológica de la UAG logró el descubrimiento con la colaboración del Consejo Regulador del Tequila (CRT)
Por Amado Vázquez Martínez
Guadalajara, Jalisco 04 de agosto del 2025.- Una fórmula para elaborar Tequila rosado para deleitar paladares, fue elaborada por una estudiante de biotecnología de la Universidad Autónoma de Guadalajara, gracias a la colaboración del Consejo Regulador del Tequila (CRT), entidad que estableció que el tequila es 100% agave de color rosa.
La estudiante Camila S. Gómez Navarro, tesista de biotecnología de la UAG, precisa que con ciencia e innovación se ha logrado tal bebida con un color vibrante y sofisticado, para transformar la icónica bebida jalisciense en una experiencia visual totalmente distinta.
Precisa que durante su tesis de licenciatura en la Universidad Autónoma de Guadalajara, y bajo la dirección del Dr. Luis Alberto Romero Cano, tuvo la oportunidad de investigar la química detrás del Tequila rosado.
Tal estudio lo realizó en colaboración con el Consejo Regulador del Tequila (CRT), quien apoyó la investigación con muestras de productos infusionados con flores de Jamaica y reposado en barricas de vino.
Explica que el Tequila rosado no es una nueva clase de Tequila, sino un Tequila 100% agave clase blanco al que se le ha aplicado un tratamiento adicional para realzar su color, aroma y cuerpo sin adulterarlo.
Posteriormente, los estudios físico-químicos realizados por el CRT han confirmado que la bebida conserva su «huella isotópica», al mantener la firma química de un Tequila 100% agave.

Hoy existe el tequila rosado, una bebida que, además de deleitar el paladar, conquista con su tono vibrante y sofisticado. ¿Cómo se logra esto? Con ciencia, innovación y un toque de Jamaica.
LA QUÍMICA
Para investigar su color, aplicó una técnica llamada «voltamperometría de pulso diferencial», que permite observar cómo reaccionan los componentes químicos del tequila ante estímulos eléctricos.
Lo anterior ayudó a identificar compuestos naturales como flavonoides, antocianinas y taninos, provenientes de las flores o de la madera de las barricas, información mediante la cual se construyó la «huella electroquímica» del Tequila rosado.
Tal análisis abre la puerta al desarrollo de tecnologías como las «lenguas electrónicas», dispositivos que podrán evaluar sabor, aroma y calidad de forma precisa para identificar sus compuestos.
Dijo que el trabajo forma parte de su tesis y a que la vez amplía la línea de investigación más amplia del grupo, que este año también publicó un análisis completo del Tequila 100% agave cristalino.
Resaltó que en ambos casos, la electroquímica y la quimiometría permiten comprender cómo las bebidas que consumimos pueden ser innovadoras sin perder su calidad, ya que el tequila no tiene químicos, tiene química.

El Tequila rosado es producto de la infusión con flores de Jamaica y reposados en barricas de vino; cabe señalar que no es una nueva clase de Tequila, sino un Tequila 100% agave clase blanco al que se le ha aplicado un tratamiento adicional para realzar su color, aroma y cuerpo sin adulterarlo.


