Andres Canales Leaño

Al iniciar este 2023, debo decir que para el campo de México es un año de gran esperanza para salir adelante de los grandes temas que enfrentamos, lo que a su vez convierte este inicio anual en un área de oportunidades para nuestro sector, pues debemos superar los escollos que artificialmente han puesto en el camino de la productividad aquellos empeñados en aplicar las ideologías en el campo sin tomar en cuenta al propio sector.

El más reciente y en el que vale la pena recapitular, que representa una seria amenaza para la autosuficiencia alimentaria, es la intentona oficial de eliminar los agroquímicos necesarios e indispensables para el campo, como lo son el glifosato y los pesticidas, iniciativas contrapuestas que aún están en discusión en la Cámara de Senadores, la última de ellas, para nuestra fortuna, avalada por agrupaciones agropecuarias como el Consejo Nacional Agropecuario (CNA), con Juan Cortina al frente, a la vez, secundado por los organismos afiliados a lo largo y ancho del país.

Vale la pena traer a colación que la idea surge de aquellos personajes que a inicios del sexenio actual, como lo señaló acertadamente el expresidente del CNA, Bosco de la Vega, tales como Víctor Suárez, subsecretario de Agricultura, que aseguraron hace algunos años acabar con la agricultura industrial, mezclando un lenguaje ideológico que tacha a los agroindustriales como enemigos del campo, cuando es todo lo contrario.

La bandera que esgrimen quienes pretenden afectar al campo es el retorno a la agroecología, cuando demostrado está que solo produce un pequeño porcentaje de los alimentos y que si bien en algunos cultivos es equiparable a la agricultura desarrollada, su costo es muy elevado para sostener una producción rentable.

La idea de bombardear al campo con prohibiciones de utilizar el herbicida glifosato, argumentando que produce cáncer, lo que no está demostrado, o que los productos que contienen las supuestas 200 moléculas que utilizan los pesticidas deben de ser prohibidos, en lugar de ser controlados, para nuestra fortuna tuvo eco en un grupo de senadores encabezados por Nancy Guadalupe Sánchez Arredondo, Rafael Espino de la Peña, Ricardo Monreal y Arturo Bours Griffith, quienes escucharon al sector y junto con nosotros confeccionaron una nueva propuesta que busca controlar y no prohibir los agroquímicios, que de hecho ya están sobrerregulados, misma que estaría en discusión este mes.

Esta fue una buena noticia en el año que concluyó, pues nosotros, organismos, agroproductores y agroindustriales, tenemos la obligación de defender la producción de alimentos a como dé lugar, ya que sin campo no hay país, no hay alimento, ni lo habrá, porque, ya lo hemos dicho, la política en el campo solo reduce la producción y por ello nos mantendremos firmes en nuestra posición de que se regulen los agroquímicos, en lugar de prohibirlos.

Dentro de la misma vertiente, la prohibición de adquirir maíz transgénico, que al mes de diciembre provocó que los senadores estadounidenses volvieran a pedirle al presidente de Estados Unidos, Joe Biden, que iniciara el proceso de controversias del T-MEC contra México para conformar un panel que busque, primero, el diálogo con el presidente mexicano, y después, de negarse a solucionar la prohibición de la importación de maíz amarillo transgénico, se apliquen sanciones al campo mexicano.

Ahora, las buenas noticias también fueron positivas, pues alcanzamos una exportación récord de 50 mil millones de dólares en productores agropecuarios, superior a la del 2021, calculada en unos 45 mil millones de dólares, lo que demuestra que el campo mexicano es resiliente y pese a los sostenidos ataques de una parte del sector oficial, salió adelante.

Quiero resaltar que una prueba de que nuestro campo es importante y de gran atractivo para el mundo, pues somos el octavo exportador de alimentos y el décimo productor, es el hecho de que en febrero próximo se realizará en Jalisco la reunión del a Federación Internacional de Periodistas Agrícolas (IFAJ, por sus siglas en inglés), que representa a más de cinco mil comunicadores en 66 países que apoyan la libertad de prensa, visita que logró para nuestro país la Asociación Mexicana de Periodistas y Directores de Medios Agropecuarios, la cual orgullosamente presido.

Este evento será un gran escaparate mundial de lo que produce Jalisco, primer agroproductor nacional, líder en producción de huevo, leche, cerdo, res y otros primeros lugares del topten del campo mexicano, que con orgullo presentaremos a nuestros compañeros del IFAJ.

Hemos tenido eventos relevantes como el Congreso Internacional Agroalimentario 2022 en Expo Guadalajara el pasado mes de noviembre, al que asistieron cerca de 50 empresas nacionales y extranjeras, lo que pone en evidencia que vamos por buen camino al abrir mercados a nuestra producción, que valga decirlo, ya es de primer mundo en muchos aspectos.

Por todo ello, agradezco a nuestros productores, a los agroindustriales, organismos, gobiernos e instituciones educativas que unidos, buscaremos en este 2023 blindar a nuestro campo ante los ataques de quienes quieren vernos improductivos, pero eso nunca sucederá porque estamos hechos de trabajo y de esperanzas en un futuro mejor para nuestro querido México.

Por último, quiero desearles un feliz año 2023 a nuestros lectores, colabores, clientes, amigos y anunciantes.

Dejar un comentario