Privado: Norman Ernest Borlaug: el padre de la “revolución verde”

La “revolución verde”, surgió en México a mediados del siglo pasado gracias al científico estadounidense Norman E. Borlaug, quien creó variedades de trigo, arroz y maíz que produjeron ¡hasta cinco veces más grano!,

Por Amado Vázquez Martínez

¿Te has puesto a pensar en la grandeza de quienes dedican su vida al campo? Uno de estos grandes personajes es el científico estadounidense Norman Ernest Borlaug, quien en los años 40, además de crear nuevas variedades de trigo, arroz y maíz en México, desarrolló la técnica agrícola para cultivarlas y lograr que algunas produjeran hasta cinco veces más grano, lo que evitó una hambruna mundial a mediados del siglo pasado, lo que le valió el Premio Nobel de la Paz en 1970.

El llamado “padre de la revolución verde” nació el 25 de marzo de 1914, cerca de Saude, Iowa , EE. UU., y falleció en el 2009 en Dallas, Texas y se especializó en la agricultura, como fitopatólogo que era, lo que le permitió sentar las bases de los avances tecnológicos agrícolas modernos.

Inicialmente fue reclutado para el Programa de Agricultura Cooperativa Mexicana de la Fundación Rockefeller en México, en donde de 1943 hasta 1960 creó nuevas las variedades de granos más productivas, donde además logró híbridos de trigo y centeno como el triticale, cuyos descubrimientos sentaron las bases de la agricultura moderna para incrementar la producción de granos, especialmente en África, Asía y el llamado entonces “tercer mundo”.

TRIGO ENANO

El científico creó en el Campo Atizapan una cepa de trigo de tallo corto o “enano” que incrementó dramáticamente el rendimiento de los cultivos, ya que las variedades tradicionales se doblaban al llenarse del grano al recibir más fertilizante, pero la variedad de tallo pequeño lo soportó.

El término “revolución verde” fue utilizado por primera vez en 1968 por el ex director de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, por sus siglas en inglés), William Gaud, quien destacó la difusión de las nuevas tecnologías y dijo: «Estos y otros desarrollos en el campo de la agricultura contienen los ingredientes de una nueva revolución… Yo la llamo la revolución verde».

El desarrollo agrícola de Borlaug lo calificó de exitoso la Fundación Rockefeller, que lo propagó a otros países y cabe señalar que la Oficina de Estudios Especiales en México se convirtió en una institución informal de investigación internacional en 1959 y en 1963 se convirtió formalmente en el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT).

En la India, la variedad de arroz IR8 dobló su rendimiento y en México la producción de trigo pasó de un rendimiento de 750 kilos por hectárea en 1950, a tres mil 200 kilos en la misma superficie en 1970, lo que permitió que entre los años 1940 a 1984 la producción mundial de grano aumentara en 250 por ciento.     

A sus críticos, que se quejaban del uso de más agua, fertilizantes y pesticidas con esta nueva técnica agrícola, Borlaug les respondió: “Algunos de los grupos de presión ambiental de las naciones occidentales son la sal de la tierra, pero muchos de ellos son elitistas. Nunca han experimentado la sensación física del hambre. “Si vivieran sólo un mes en medio de la miseria del mundo en desarrollo, como he hecho por cincuenta años, estarían clamando por tractores,fertilizantes y canales de riego”. (Fuentes: Enciclopedia Británica y diversas fuentes).

Leave a comment

Revista Julio 2022

Síguenos en nuestras redes sociales:

Contáctenos:

tierrafertilmex@gmail.com

©2022 TIERRA FÉRTIL. Todos los Derechos Reservados.