Las ventas al exterior de este producto pecuario, generaron divisas al país por 810 mil 284 dólares en el 2017.

Ciudad de México, 11 de diciembre del 2018.- Con paso sostenido, han crecido durante los últimos cinco años las exportaciones mexicanas de carne de caprino, en donde sobresale el interés por el cabrito.

De acuerdo con un boletín del Servicio de Información Agropecuaria y Pesquera (SIAP), en promedio, poco más del 93 % de las exportaciones totales mexicanas de carne de caprino, corresponde exclusivamente a la cría de la cabra.

Abunda que la producción nacional de carne de la especie caprina en el último quinquenio, en promedio por año alcanzó las 39 mil 934 toneladas.

Refiere que en el 2017, el volumen del cárnico se generó en 29 entidades del país, rubro en el que destacan Zacatecas y Coahuila, con más de 4 mil toneladas cada una. Otras con volúmenes significativos son: Puebla, Oaxaca, San Luis Potosí y Guerrero, las cuales en conjunto aportaron 37.4 % del total del bien pecuario.

Abunda que a nivel mundial, Estados Unidos y los Emiratos Árabes Unidos son los países con las mayores importaciones de carne del pequeño rumiante, y durante el 2017, las exportaciones mexicanas de carne de caprino con destino al país norteamericano acumularon un volumen superior a las 77 toneladas, de las cuales, 65 corresponden a cabrito.

La carne de cabrito es una fuente importante de carne magra para consumo y para la elaboración de productos cárnicos de bajo contenido en grasa, esto debido a su bajo contenido en grasas saturadas comparado con la carne de otros animales tradicionalmente consumidos.

El contenido de la grasa saturada en la carne de cabra es 40 % menor que el pollo despellejado y casi diez veces menor que la carne de res, cerdo u oveja, según reportes de la USDA (United States Departament of Agriculture).

Estudios reiteran que la carne de cabra tiene un perfil saludable de ácidos grasos y por lo tanto es ideal para los consumidores que buscan cuidar su salud.

Dejar un comentario