México está en la lista de países megadiversos. Sin embargo, también está entre las 20 peores naciones, según un índice compuesto que mide la situación ambiental de un país
Ciudad de México, a 26 de noviembre de 2018.- Tras señalar que la lógica del desarrollo económico y social en México no siempre corresponde a la de la conservación de las riquezas naturales, el rector de la Universidad Autónoma de México (UNAM,) Enrique Graue Wiechers, afirmó que por ello a partir de ahora, la nación mexicana tiene que crecer de manera sustentable, con conciencia social y respeto a la biodiversidad.
Al inaugurar la exposición «Producir conservando. Biodiversidad y comunidades sostenibles», en Universum, Museo de las Ciencias, refirió que los mexicanos necesitamos crear conciencia y conocimiento suficiente para tomar decisiones correctas como país y sobre todo, «oponernos a aquello que lesione nuestra biodiversidad y riqueza ecológica».
Además, detalló Graue Wiechers, «debemos comprender que los desastres ecológicos no sólo afectan a las comunidades en donde se producen, sino que generan un efecto en cascada». En 2015, añadió, México firmó los compromisos del desarrollo sostenible, y la UNAM se ha sumado en forma decidida para su cumplimiento.
En cuanto a la exposición, destacó que es buen ejemplo de lo que México debe impulsar, pues recoge experiencias de diversas comunidades del sur y sureste del país, que se han reapropiado de sus territorios e impulsado las economías locales mediante sistemas de producción sostenible de miel, café, cacao, manejo forestal maderable y ecoturismo.
En su oportunidad, el coordinador nacional de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO), y exrector de la UNAM, José Sarukhán Kermez, insistió en que se requiere de una política que apoye a las comunidades y muestre que los problemas de marginación social no se resuelven sólo con la agricultura, y más en un país como México, que tiene una alta vocación forestal.
Por su parte, Josefa Higuera Pérez, asesora técnica de la Asociación de Red de Productores Apícolas del Estado de Chiapas, indicó que mantener la biodiversidad ha dado mayor calidad a sus productos y un mejor futuro para las comunidades y sus hijos. En estos proyectos amigables, prosiguió, participan 15 mil 700 familias.
En tanto, el titular de la Dirección General de Divulgación de la Ciencia, César Domínguez Pérez-Tejada, aseveró que generar comunidades sostenibles o sociedades sustentables es uno de los problemas más acuciantes en la actualidad. Hasta ahora, acotó, se ha invertido mucho tiempo en hacer diagnósticos, y hoy se requieren tomar decisiones que permitan salvaguardar los sistemas de soporte de vida en el planeta.
«México está en la lista de países megadiversos. Sin embargo, también está entre las 20 peores naciones, según un índice compuesto que mide la situación ambiental de un país.
Ocupa el tercer lugar global en el número de especies de mamíferos amenazados, enfrenta altas tasas de deforestación y muchos de los cuerpos de agua epicontinentales tienen altos niveles de perturbación que ponen en riesgo a los peces», explicó.
Crear un futuro sostenible es posible, abundó, a partir de la educación y de la colaboración entre comunidades, universidades y entidades gubernamentales. En ese sentido, refirió Pérez-Tejada, la exposición es un respiro de optimismo y ejemplo de que se puede tener una existencia armoniosa con la naturaleza.


