Los llamados “sembradores de agua” revirtieron problema de sequía al juntar agua de lluvia, pero ahora no pueden utilizarla.
Oaxaca, Oaxaca, 31 de octubre de 2017.- Ellos tienen la fórmula para revertir la sequía que padece la región de los Valles Centrales del estado, una de las más importantes en cuanto a producción se refiere en la entidad, pero la CONAGUA no los deja saciar la sed que tienen sus tierras.
Lo anterior lo informó Ángel Ruiz Méndez, presidente de la Coordinadora de Pueblos Unidos por la Defensa del Agua (COPUDA), quien dirige a campesinos de 16 comunidades de la región ya descrita, y a quienes se les conoce como los “sembradores de agua”, porque tras padecer la sequía, decidieron poner una solución.
Para ello, pusieron en funcionamiento 300 pozos de absorción para captar el agua de lluvia, pese a que existe un decreto de veda desde 1967; mediante esta medida, lograron captar y recuperar hasta 80 por ciento de la recarga del acuífero, sin embargo, la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) no les permite utilizar el líquido, debido a que el decreto sigue vigente, lo cual les impide aprovechar los pozos agrícolas, porque requieren de títulos de concesión.
Ruiz Méndez indicó que desde el 2011 han pedido la revisión del decreto de veda con el argumento de que va en contra de la consulta libre, previa e informada, por lo que en abril de 2015 el Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa (TFJFA) ordenó a la CONAGUA consultar a los pueblos indígenas, proceso que actualmente está en la fase de asambleas.
Recordó que el conflicto se inició en 2005, cuando a los campesinos zapotecos la CONAGUA les pidió el pago de excedente de agua que utilizaban en su actividad agrícola, lo cual no era real, porque la Comisión Federal de Electricidad les cobró excesivamente por extraer agua de los pozos, “se aplicaron cobros hasta por 24 mil pesos, pero ni siquiera había agua en los pozos, estaban totalmente secos”, señaló Ruiz Méndez.
Además, dijo, el dictamen de veda no cumple ya con su objetivo, pues se estableció en 1967, pero en el 2005 ya no había agua.
Agrega que la falta de agua los llevó a meter agua de lluvia a los pozos secos y en dos años obtuvieron resultados positivos, “esto nos sirvió de fundamento para decirle al tribunal que revertimos la escasez de agua y por eso falló en nuestro favor”.
Comenta que el Tribunal mandató a la CONAGUA a hacer la consulta, pero vemos que no va por buen camino, las convocatorias para las reuniones a las comunidades no llegan a tiempo, nunca dieron información clara sobre la situación, “en pocas palabras, no hay avances”, apuntó.


