En 2016 EE. UU. envió cerca de 18 mil millones de productos agrícolas a México, el tercer mercado más grande para este tipo de exportaciones, asegura el Departamento de Agricultura estadounidense.
Ciudad de México, abril 17 de 2017.- El maíz, ante la inminente negociación del Tratado de Libre Comercio con América del Norte (TLCAN) o Nafta por sus siglas en inglés, se ha convertido en un importante contrapeso para los funcionarios mexicanos.
A parte de que para México, el maíz es quizá el producto agrícola más importante, alrededor del cual giran la vida y la cultura del país, es ahora la carta fuerte para este país en las futuras negociaciones del TLCAN. Por tal motivo, aseguran expertos y productores de granos estadounidenses, esta nación está lista para usar este cereal a su favor.
La razón de estas afirmaciones dicen, es que la mayor parte del maíz que se consume en México proviene de Estados Unidos, convirtiéndose así en el principal producto que este país exporta a su vecino del sur.
México dicen, ha tomado las amenazas del presidente Donald Trump en serio, por ello, ha comenzado a explorar la posibilidad de adquirir maíz de otras fuentes como argentina y Brasil, además de aumentar la producción nacional.
En una nota publicada por el Periódico de México en línea, en la que cita fuentes estadounidenses, se da cuenta que los envíos de maíz estadounidense a México ascendieron a los 2.6 mil millones de dólares el año pasado y son parte de una compleja relación comercial que ha ayudado a entrelazar las economías de México y Estados Unidos.
Y aunque solo representa una pequeña fracción de los 525 mil millones de dólares del intercambio anual entre ambos países, asegura el rotativo, el maíz tiene una gran importancia al servir como una suerte de símbolo de la codependencia de sus economías.
Las posibilidades de que Estados Unidos se quede sin su principal importador de maíz y otros productos clave añade el Periódico de México, ha sacudido a las comunidades agrícolas a todo lo largo del Medio Oeste estadounidense, donde la producción de maíz es una parte esencial de la economía.
«Si perdemos a México como cliente, será totalmente devastador para la agro economía», dijo Philip Gordon, de 68 años, quien cultiva maíz, soya y trigo en una propiedad de Saline, Michigan.
Trump ha afirmado reiteradamente que México ha sido el gran ganador del TLCAN, mientras que Estados Unidos ha perdido, y que el acuerdo debe renegociarse. Un documento que circuló por el capitolio la semana pasada parecía presentar una postura más moderada sobre esa posible renegociación, al preservar buena parte del pacto trilateral y reconocer lo interconectadas que están las economías, culturas e historias de ambos países, indican los entrevistados para este trabajo.
Sin embargo, muchos líderes de las industrias agrícola y alimentaria en Estados Unidos, no solo del mercado del maíz, dijeron que el documento no es suficiente para aliviar sus preocupaciones.
«La retórica de campaña fue muy exagerada, pero es un misterio qué acciones realmente saldrán de la Casa Blanca», dijo Todd Hulman, analista de granos en DRN, un servicio de noticias y datos agrícolas.
«Cuando se mezclan la política y la economía, se espera que la economía influya en las decisiones políticas y no al revés», comentó Luis A. Ribera, profesor asociado de Economía Agrícola y director del Centro de Estudios de América del Norte de la Universidad de Texas A&M.
Muchos líderes en la industria agrícola de Estados Unidos dicen que el TLCAN, ha sido una bendición para los agricultores de ese país, en especial porque abrió nuevos mercados en el extranjero y ayudó a expandir las exportaciones agrícolas más de cuatro veces desde la firma del tratado en 1994.
En 2016, Estados Unidos exportó cerca de 18 mil millones de productos agrícolas a México, el tercer mercado más grande para este tipo de exportaciones, según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos.
De acuerdo con el departamento, México no es solo el principal comprador del maíz estadounidense, sino que además importa más productos lácteos, avícolas y trigo de Estados Unidos que ningún otro país; también es uno de los importadores más importantes de cerdo, soya y res de origen estadounidense. México importó alrededor de 13.8 millones de toneladas de maíz estadounidense el año pasado, según el gobierno mexicano.
Casi en su mayoría —cerca de 12.7 millones de toneladas— son de maíz amarillo, que se usa principalmente como pienso para ganado y complementa las 3.5 millones de toneladas de maíz amarillo que se siembran en México.
El resto de las importaciones de maíz pertenecen a la variedad de maíz blanco, que se usa principalmente para consumo humano y como el principal ingrediente de las tortillas. México es básicamente autosuficiente en su producción de maíz blanco.
En contraparte, el país produjo 22.2 millones de toneladas el año pasado e importó alrededor de 1.1 millones de toneladas de maíz blanco estadounidense para compensar las lucrativas exportaciones de este tipo de maíz a Sudáfrica y otros países, según cifras del gobierno mexicano.


