Asegura la FAO que de no actuar ahora se pondrá en peligro la producción alimentaria mundial futura.

 

Dubái, Emiratos Árabes Unidos, 17 de febrero de 2017.- José Graziano da Silva, director general de la FAO, señaló la urgencia de preparar nuestros sistemas alimentarios para hacerlos más resilientes al cambio climático, así como apoyar a los pequeños productores de los países en desarrollo a adaptarse a este fenómeno; de no hacerlo se pondría en peligro la producción de alimentos en varias partes del mundo, advirtió.

Además –agregó– se llevarían al fracaso los esfuerzos internacionales para acabar con el hambre y la pobreza extrema en nuestro planeta para el año del 2030.

Al participar en una mesa redonda sobre el cambio climático dentro de los trabajos de la Cumbre Mundial de Gobierno que se celebra en Dubái, Da Silva afirmó que la agricultura es la clave para resolver dos de los mayores problemas a los que se enfrenta la humanidad actualmente: erradicar la pobreza y el hambre, además de contribuir a mantener las condiciones climáticas estables para que la población pueda progresar.

El director general de la FAO destacó la necesidad de apoyar a los pequeños campesinos del mundo en desarrollo a adaptarse al cambio climático, ya que la mayoría de las personas que padecen pobreza y hambre extrema dependen de la agricultura para su sustento, y agregó que ellos son los más vulnerables al impacto del calentamiento global y de un clima inestable.

Añadió que existen enfoques innovadores que pueden ayudarles a estos agricultores a mejorar sus rendimientos y fortalecer su resiliencia, como el abonado verde, un mayor uso de cultivos de cobertura fijadores de nitrógeno, mejorar el manejo sostenible del suelo, las técnicas agroforestales e integrar la producción ganadera en los sistemas agrícolas.

Pero estos campesinos –explicó- se enfrentan a grandes escollos, como la falta de acceso al crédito y a los mercados, así como la carencia de conocimientos e información, la inseguridad sobre la tenencia de la tierra y elevados costes de transacción para cambiar las prácticas existentes.

Agregó que para capear los altibajos de un clima más duro y menos predecible, los pequeños agricultores necesitarán también un mejor acceso a otros tipos de tecnologías y a los mercados, información y financiación, así como una tenencia de la tierra más segura y mejores infraestructuras agrícolas, afirmó Graziano da Silva. En última instancia “más vale prevenir que curar”, declaró.

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