En la semana del 11 al 17 de agosto, los mercados bursátiles de acciones y futuros agrícolas presentaron el siguiente comportamiento:
MERCADO DE FUTUROS AGRÍCOLAS
Los futuros de granos y oleaginosas tuvieron un desempeño mixto, con los futuros de maíz y trigo al alza y los futuros de la soya a la baja.
Los futuros del maíz presentaron ganancias todas las sesiones de la semana, alcanzando así su mayor ganancia semanal en varios meses, de 3.91 por ciento, y rompiendo con su racha negativa de ocho semanas consecutivas a la baja.
El contrato de maíz de diciembre cerró en 3.6550 dólares por bushel o 143.89 dólares por tonelada.
El mercado de maíz subió porque el reporte del Departamento de Agricultura de los EUA (USDA por sus siglas en inglés) pronosticó rendimientos menores a lo esperado para la cosecha de ese país. El USDA estimó una producción maicera en Estados Unidos de 356 millones de toneladas, lo que sería un récord, pero estuvo ligeramente por debajo de las expectativas. Otro factor que ayudó a que los futuros subieran fue que muchos compradores aprovecharon los precios bajos que registraron la semana anterior y realizaron compras de oportunidad; sin embargo las ganancias fueron limitadas por el clima benigno en el cinturón maicero estadounidense y los pronósticos de una cosecha récord.
Por su parte, los futuros del trigo subieron por temores a que las tensiones crecientes entre Ucrania y Rusia interrumpirán los embarques del cereal desde dos regiones productoras claves. El contrato de trigo para septiembre subió 0.50 por ciento, a 5.52 dólares por bushel o 202.83 dólares por tonelada.
Los futuros de la soya terminaron con descensos. El contrato más cercano, el de septiembre, bajó 1.05 por ciento, a 11.02 dólares por bushel o 404.92 dólares por tonelada, mientras que el contrato de noviembre cayó 3.1 por ciento. Los precios bajaron por estimaciones de una cosecha de gran volumen que repondrá los escasos inventarios; el USDA pronosticó que los inventarios finales del año 2014/15 en ese país alcanzarán los 11.7 millones de toneladas, por encima de las proyecciones de analistas.
Respecto a los futuros de café y azúcar que cotizan en las plazas de Nueva York y Londres, su desempeño también fue mixto, con el café subiendo de nueva cuenta y el azúcar descendiendo.
Los futuros del azúcar sin refinar en Estados Unidos registraron su tercera caída semanal consecutiva, el contrato para octubre retrocedió 1.36 por ciento, a 15.92 centavos o 350.98 dólares por tonelada; mientras que el azúcar blanca para octubre en Londres bajó 0.55 por ciento, a 430.90 dólares por tonelada.
Los futuros del azúcar cayeron debido a que el exceso de suministros globales y las abundantes existencias del endulzante que contrarrestaron una desaceleración en el ritmo de cosecha en el mayor productor del mundo, Brasil.
En medio de abundantes suministros cercanos, operadores restaron importancia a datos del grupo de la industria Unica de Brasil que mostraron esta semana que la presencia de lluvias habían afectado las cosechas en ese país este mes.
La producción de azúcar en el centro sur de Brasil cayó en la segunda quincena de julio a 2.24 millones de toneladas, respecto a 2.55 millones en las dos semanas anteriores, debido a las lluvias en la región productora.
Por su parte, el café arábigo para diciembre en Nueva York subió 4.38 por ciento, a 1.9315 dólares por libra o 4,258.23 dólares por tonelada y el café robusta para noviembre en Londres un marginal 0.15 por ciento, a 1,962 dólares por tonelada.
El café cerró al alza debido a que operadores se enfocaron en la magnitud del daño provocado por la sequía a las cosechas en Brasil, el mayor productor mundial del grano, en medio de una semana volátil, en la que operadores dijeron que esperaban que los precios sigan cotizando en ambos lados del tablero mientras se mantiene la incertidumbre sobre el volumen de la actual cosecha de Brasil.
MERCADOS ACCIONARIOS
Los mercados en México tuvieron un desempeño positivo en la semana, con el peso hilando seis días de alzas y cerrando en su mejor semana desde noviembre, mientras que el IPC de la bolsa rondó las 45,000 unidades, una barrera psicológica que no ha podido romper desde febrero del año pasado.
El IPC subió a pesar de la cautela de las plazas externas debido a una ola de optimismo derivada de la promulgación de las leyes secundarias de una reforma energética, que podría traer inversiones a este sector antes de lo que se había previsto.
Durante la promulgación de las leyes a principios de la semana, el presidente Enrique Peña Nieto dijo que el gobierno acelerará la primera ronda de licitaciones de contratos de hidrocarburos a privados, animando apuestas por un mejor desempeño de la economía y hasta de una mejora de la nota soberana del país.
Asimismo, la moneda mexicana cerró en 13.0705 por dólar, con un avance de 1.28 por ciento frente a los 13.2395 pesos del cierre de la semana anterior.
Las ganancias de los mercados mexicanos se vieron limitadas tras un nuevo recorte en la expectativa del banco central para el crecimiento económico de este año, que apagó el entusiasmo por los avances en la apertura del sector energético
Un factor externo que pesó en general en todos los mercados fueron los reportes de renovadas tensiones bélicas entre Rusia y Ucrania, que activaron una ola global de ventas de activos considerados de riesgo.
Los inversores internacionales temen que las hostilidades puedan escalar a un conflicto bélico perjudicando los negocios en aquella región, lo que podría reducir el dinamismo de la actividad económica mundial.
En Estados Unidos, el promedio Dow Jones industrial subió 0.66 por ciento, a 16,662.91 puntos, mientras que el índice S&P 500 avanzó 1.22 por ciento, a 1,955.06 y el índice Nasdaq Composite ganó 2.15 por ciento, a 4,464.927 unidades.


