Sector forestal, un negocio de grandes ligas

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Bosques
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Sector forestal: A pesar de la poca importancia que se le da, con inversión y paciencia las áreas boscosas de nuestro país podrán ser explotadas

TF | Erandy Rizo

A pesar de que ofrece productos de alta importancia como la madera, resinas, aceites y papel, el sector forestal en nuestro país es el que menos es tomado en cuenta en el campo mexicano, de acuerdo con el Jefe Forestal de Bayer de México, Diego Lira González.

Sin embargo, esto no quiere decir que el sector no se vea como un potencial negocio en nuestra nación, pues aunque necesita de fuertes inversiones y paciencia, sí es redituable.

Para comprender mejor lo anterior, Lira González explicó que en México hay dos vertientes en el sector forestal: la de bosque natural y la de plantaciones.

La de bosque natural, dijo, no es más que el manejo de lo que ya se tiene de áreas forestales para tratar de sacar madera y que se preserve la superficie que actualmente se tiene haciendo este tipo de extracciones, la productividad en esta vertiente es más baja.

La otra parte, son áreas en donde no había bosque, por lo que se establecen y se les da un manejo como si fueran un cultivo cualquiera, lo anterior, contrario a lo natural, es de alta productividad.

«Estas son las dos vertientes que hay en el país, obviamente la que es más económicamente rentable es la segunda, porque en el otro caso si yo tengo unas mil hectáreas de bosque no puedo cortarlas todas; mientras que en el otro caso sí se puede hacer eso, porque lo podemos volver a plantar», detalló.

PRODUCTIVIDAD EN MÉXICO

De  acuerdo con Lira González, el sector forestal es al que menos se le toma en cuenta dentro del campo mexicano y en cuanto al punto de vista económico es el más pequeño. Sin embargo, su importancia radica en los productos que ofrece como la madera, resinas, aceites y papel.

A pesar de lo anterior, el Jefe Forestal de Bayer de México, lamentó que actualmente se importa más de lo que se exporta, pues la producción nacional que se tiene no abastece la necesidad del país.

«En México tenemos aproximadamente una superficie de 200 millones de hectáreas, pero de la parte de bosques, es decir, de pinos, debemos estar en unos 38 millones de hectáreas, aunque lo que se considera como cobertura forestal son alrededor de 140 millones de hectáreas, aquí entran lo que son selvas, algunos matorrales, y otro tipo de vegetación», detalló.

Aclaró que lo que representa la parte productiva son los bosques de pino, los cuales, reiteró, solamente suman alrededor de 38 millones de hectáreas. De esta cifra, no todo es producción, algunas son áreas de conservación.

En cuando a la vertiente de bosque de plantación se estima que debe estar entre 400 y 500 mil hectáreas. Y aunque es una superficie pequeña, aseguró que sí impacta en la producción nacional, pues se estima que alcanza entre un tres y un cinco por ciento en el aporte de madera; mientras que los bosques naturales producen alrededor de seis millones de metros cúbicos de madera, dijo.

PRODUCCIÓN FORESTAL

En este sentido, Lira González comentó que la cifra de seis millones se ha mantenido en los últimos años, aunque la producción del sector forestal se ha comportado de manera irregular.

«Hay años en que se logran producir hasta diez millones de metros cúbicos y hay otros en que no se llega ni a seis, últimamente se ha mantenido más o menos estable, en el rango entre los seis y los siete», abundó.

Explicó que lo anterior sucede por diversos factores. Anteriormente se creía que era por autorizaciones de aprovechamiento, sin embargo, en nuestro país para poder cortar un árbol los únicos papeles que se necesitan son los de SEMARNAT, por lo que se ha caído en cuenta que el verdadero problema no es de autorización, sino de capacidad.

«No se tiene la capacidad de cortar tanto; de maquinaria aquí en México solo se utiliza la motosierra, mientras que los bosques de plantaciones son los únicos que tienen equipo de última generación, pero de este tipo de maquinaria en México sólo hay alrededor de cinco, porque son equipos muy costosos», comentó.

Agregó que además de lo anterior, un factor que ha detenido el desarrollo forestal son las comunidades, pues la mayor parte de la superficie de áreas boscosas en el país se encuentra en estos espacios.

Y los miembros de estas comunidades no ven al sector como un negocio prioritario. «Ha habido casos exitosos pero son contados, y cuando se tiene la mayor parte de la superficie en esta condición cuesta mucho desarrollarla», abundó.

Por lo anterior, los bosques de plantaciones son por ahora, en lo que se podría basar el futuro del sector, pues de acuerdo con el Jefe Forestal de Bayer de México, ya tienen un peso considerable en la producción nacional, lo cual se ha logrado meramente con inversión privada. Esto ha llevado a que actualmente un cinco por ciento de la producción del sector pertenece a la vertiente de plantaciones, lo cual es muy positivo, considerando que no abarcan ni el uno por ciento de la superficie.

SÍ ES NEGOCIO

Pese a todo lo anterior, Lira González aseguró que el sector forestal definitivamente sí se puede ver como negocio, pues a final de cuentas las plantaciones tienen un retorno de la inversión muy fuerte, aunque a largo plazo.

«En este sector para tener las primeras ganancias se requieren de siete u ocho años, y para comenzar a generar ingresos de ese retorno de la inversión todavía hay que sumarle unos años más. Por lo anterior, aunque sí es negocio redituable, no es tan atractivo para las personas. Pero a la larga sí reditúan, de lo contrario no tendríamos inversiones en el país», aseguró.

Agregó que México tiene muchas ventajas, como en combustibles, en acceso a maquinarias por tener a Estados Unidos como vecino, además de ventajas económicas pues los costos de producción son más bajos que en otros países como Brasil. Sin embargo, hay que trabajar en incentivar la disponibilidad de tierras.

«Si comienzan a hacerse estas dinámicas de compra-venta pueden comenzar a tener desarrollo desde el punto de vista industrial, pero no va a ser algo de corto plazo, un desarrollo forestal nos va a llevar por lo menos cuarenta años, es decir, en cuatro décadas podremos ver los resultados. Pero si le apostamos a las plantaciones entonces podría ser en diez años», manifestó.

LAS INVERSIONES

Precisamente en cuanto a las plantaciones se refiere, ya ha comenzado a moverse el sector en nuestro país, pues de acuerdo con Lira González, actualmente ha habido mucha inversión en cultivos como la teca, el eucalipto, el hule y la palma de aceite.

Comentó que los crecimientos en estos cultivos han llamado la atención de empresarios que han comenzado a invertir en territorio mexicano.

Agregó que muestra de ello, es que hoy en día se está plantando mucho en el sureste del país, en los estados de Tabasco, Campeche, Quintana Roo y Yucatán.

Han sido estos los lugares pues las plantaciones buscan condiciones muy específicas, principalmente que el suelo sea con poca o nula inclinación, es decir, terrenos planos, que tenga alta precipitación (arriba de dos mil milímetros de agua por metro cuadrado cada año), que no haya heladas, y que sea de preferencia clima cálido; y otra variable más es que tengan superficies compactas.

Esto último quiere decir que se puedan tener por lo menos unas cien hectáreas para poder establecer un área interesante para el desarrollo forestal. De hecho, dijo, las empresas buscan por lo menos aglomerar mil hectáreas para poder hacer un desarrollo, las pequeñas sí necesitan de 100 o 200 hectáreas para que valga la pena hacer el desarrollo, si no se pulveriza la producción y luego es más complicado hacer las operaciones productivas.

«Ahorita lo que están haciendo en el sur del país es comprar potreros, que eran los que tenían las superficies más grandes y transformarlas en actividad forestal. Un ejemplo es Agropecuaria Santa Genoveva, que compró “Cítricos de Huimanguillo” y levantaron todo lo que era de cítricos para transformarlo en plantaciones de teca», asentó.

Lira González comentó que son entre 35 mil y 40 mil hectáreas por año lo que se establece en el país; principalmente son cultivos de teca, eucalipto, hule y palma de aceite, que son los que están ahorita como punteros en el desarrollo, de ahí vienen otras especies tropicales de alto valor y crecimiento rápido como la melina.

El Jefe Forestal de Bayer de México puntualizó que este desarrollo en el sur del país fue con apoyos del gobierno, principalmente el programa de plantaciones forestales comerciales (PRODEPLAN), con el que se incentivó un poco el desarrollo de estos cultivos.

Principalmente, detalló lo que se estableció en un inicio era eucalipto y muchas plantaciones de cedro rojo y de caoba, pero hoy en día las inversiones se están orientando a un punto de vista económico y ya no dependen tanto de subsidios, ya es más para un abasto incluso nacional.

Incluso se escuchan algunas empresas que están estableciendo ya plantaciones porque los precios internacionales por ejemplo del hule, son muy inestables, si bien ahorita están abajo, mañana pueden estar muy altos.

Entonces esta variación a veces no les permite tener un control sobre sus procesos, por lo que deben empezar a apostarle a tener la producción de materias primas para tener un costo en control.

EXPLOTAR EL SECTOR

En ese sentido, es necesario explotar de una vez por todas el sector forestal de nuestro país. Pues Lira González reiteró que éste no ha tenido crecimiento en los últimos años.

Para poder sacar todo el potencial a los bosques, de acuerdo con el experto lo que se necesita es cambiar las tácticas actuales.

«Hoy en día se tienen esquemas de manejo tradicional, esto quiere decir que yo tengo una superficie de bosque en donde para cortar madera mantengo una estructura de este tipo de área verde para que no sea con un impacto ambiental tan alto, en cambio, si lo cambiamos a un bosque de alta productividad podemos cortar superficies completas y que venga la nueva población, con las mismas especies que estaban pero ya de una edad homogénea y les podemos meter un manejo intensivo como si fuera un cultivo», explicó.

Con esto, dijo, ya se estaría avanzando en prácticas productivas, no nada más en subsistir. Este tipo de cambio es muy importante de hacer, pero va a requerir una inyección de capital fuerte.

«Y entonces aquí viene lo segundo que se tiene que hacer: inversión. El problema es que se le tiene que dar certidumbre al inversionista para que pueda dar dinero», dijo Lira González.

Por lo anterior, el experto insistió que en se debe explotar más la vertiente de bosques de plantaciones, pues los inversionista en ese caso sí tienen garantías de largo plazo, cosa que no sucede si se quiere producir en una comunidad.

EL FUTURO

Es por eso que el futuro para el sector forestal se ve prometedor, de acuerdo con el experto de Bayer de México. Explicó que la vertiente de bosque natural se mantendrá estable por lo menos en los próximos 15 años; mientras que en la parte de las plantaciones se puede venir un desarrollo mucho mayor.

En diez años, dijo, se comenzarán a ver los frutos del negocio, que es cuando ya se empiecen a cosechar las plantaciones de alto valor, como la teca, la cual se va a la exportación.

«Pero esto sería dentro de diez años, ahora la prioridad es invertir y sólo eso. Porque por ejemplo la plantación de teca para que la cortemos tarda veinte años, y actualmente las más maduras tienen diez o doce años, entonces todavía les falta para llegar a la cosecha y generar valor al sector. Ahorita es pura inyección de dinero, pero a largo plazo es un buen negocio, y es muy redituable», reiteró.

Aseguró que el futuro se ve prometedor y mientras continúe habiendo inversiones el sector estará estable.

Cabe señalar que Bayer está apostando al desarrollo forestal de México, pues está introduciendo al país tecnologías químicas específicas para este sector, como herbicidas forestales de prolongado efecto residual y efectos selectivos, así como insecticidas-fertilizantes en tableta para mantener control hasta por un año; mismas que aumentarán la productividad de los bosques mexicanos con tecnologías de última generación.

«El futuro sí se ve prometedor porque a fin de cuentas yo sigo viendo inversiones. Sí es un negocio a largo plazo, aunque ahorita está un poco abandonado, entonces también requiere impulso de parte de nosotros como laboratorios y de otras áreas de investigación. Si podemos elevar más la productividad vamos a ser más atractivas las inversiones. Necesitamos ver al sector como negocio, de no hacerlo así vamos a seguir en el mismo nivel», finalizó.

EL DATO

En México hay dos vertientes en el sector forestal: la de bosque natural y la de plantaciones, siendo la segunda la que tiene la productividad más alta.

LA CIFRA

38 millones de hectáreas en nuestro país son ocupadas por bosques de pinos.

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