Crea CIATEJ método para identificar tequila adulterado

Mediante el uso de un láser detectan la autenticidad de la bebida, técnica con la que mejorarán los procesos de producción y calidad

0
67
LA AUTENTICIDAD del tequila se puede comprobar hasta en una botella cerrada.

Guadalajara, Jalisco, 3 de julio del 2019.- Un grupo de investigadores del Centro de Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño de Jalisco (CIATEJ) desarrollaron un método para identificar tequila adulterado, el cual permitirá también mejorar los procesos de producción y calidad de la bebida.

Lo anterior lo informó Jesús Cervantes Martínez, quien encabeza al grupo de científicos que emplean una técnica óptica llamada fluorescencia inducida por láser para analizar diferentes tipos de tequila: blanco, reposado y añejo, los cuales se clasifican por su procedimiento de maduración.

Cervantes Martínez señaló al periódico «Crónica» que la maduración del tequila se caracteriza por cambios en el color y sabor, pero también es susceptible de falsificaciones.

«Para ello, es común que se agreguen extractos de roble o colorante de caramelo al tequila blanco para producir una falsa maduración, pero suficiente para encarecer el producto», señaló.

Añadió que cada tipo de tequila blanco, reposado y añejo, tiene un espectro, cuya longitud de onda e intensidad de su fluorescencia son distintas.

Esas diferencias se obtienen con la técnica y no sólo develan las propiedades y características del tipo de tequila, sino de incluso su marca -según lo que oferta su contenido- y nivel de calidad.

Mediante este instrumento científico, los investigadores buscan compuestos fenólicos que han sido desprendidos de las maderas de las barricas, por lo que son la prueba de que fueron almacenados y por qué tiempo, puesto que su cantidad dependerá de este periodo.

Durante la investigación, los científicos detectaron que el añejo tiene mayor intensidad de fluorescencia de alrededor de cuatro mil unidades, en tanto que el reposado alcanza cerca de tres mil.

El tequila añejo se almacena por cerca de un año, en tanto que el reposado tres meses, aproximadamente, sin embargo, la técnica desarrollada por los especialistas puede determinar si realmente se necesita ese periodo para alcanzar el espectro y fluorescencia un poco antes. Esto permitiría mejorar el proceso de producción de la bebida, puntualiza el científico.

Todo esto puede probarse en una botella cerrada y los especialistas trabajan en el desarrollo de un prototipo portátil, que podría estar listo a finales de año, que realice todo el proceso de manera fácil y eficaz.

Adicionalmente, trabajan en el desarrollo de un algoritmo que utilice aprendizaje automático con el cual se puedan clasificar diferentes marcas y tipos de tequila, procedimiento que ya fue patentado.

De acuerdo con Cervantes Martínez, «esta tecnología se puede adaptar a las necesidades de la industria, no sólo de la tequilera, sino de toda bebida reposada en barricas».

DEJAR RESPUESTA

Favor de ingresar su comentario
Favor de ingresar su nombre aquí