Alertan de riesgos si EE.UU. rompe Acuerdo del Tomate

De romperse el pacto tomatero, la cadena de valor colapsaría y se perderían parte de los 2.5 millones de empleos que genera esa industria en México, además de que bajarían sus ventas

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EL CONSEJO de administración de la AMHPAC, pide apoyo a la sociedad mexicana para que de manera integral, apuntale a la industria del tomate en la renegociación con EE.UU.

TF/Raúl Torres Lugo

Guadalajara, Jalisco, México, 14 de marzo de 2019.- Por primera vez en la historia de la industria tomatera nacional, ante el peligro inminente de perder el mercado estadounidense, sufrir una desbandada de productores o padecer contracción de esta industria agrícola nacional, los cultivadores pidieron apoyo a la sociedad para que la renegociación del «Acuerdo de Suspensión Dumping del Tomate» tenga un feliz final.

Ante los medios de comunicación de Jalisco, después de dar la voz de alerta en la Ciudad de México, el Consejo de administración de la Asociación Mexicana de Horticultura Protegida A.C. (AMHPAC), en representación de la producción nacional jitomatera, dio a conocer las consecuencias negativas si Estados Unidos rompiera el pacto de comercio de esta hortaliza, firmado en el año 1996 y ratificado cada cinco años desde esa fecha por ambas naciones.

Debido a que desde hace más de dos décadas, la industria del tomate nacional no tenía tanta resistencia de la parte estadounidense a renovar el acuerdo, alrededor de diez integrantes de la AMHPAC, liderados por el presidente Oscar Woltman de Vries, el vicepresidente Felix Tarratz Zirión y el director general Alfredo Díaz Belmontes, detallaron la importancia que tiene la industria del tomate para México en el tema económico y social.

Ante reporteros locales y nacionales, refirieron que la conferencia de prensa tuvo como tema principal crear conciencia en la sociedad mexicana de los daños colaterales que acarrearía una eventual no firma del acuerdo dumping por EE.UU. y sobre todo motivar a quien pueda hacer algo para apoyar en este conflicto a una de las industrias pilares del sector primario de México.

Acompañados por consejeros de buena parte del país, como el expresidente de la AMHPAC, Ariel Reyes Rábago, representante de la región de San Luis Potosí; el consejero Guillermo Jiménez Cárdenas, de Jalisco; así mismo, de Jesús Dorantes, de Coahuila, Antonio Garza, de Nuevo León, entre otros, detallaron que la asociación representa a la industria nacional que tiene cultivadas alrededor de 20 mil hectáreas bajo este sistema productivo.

Oscar Woltman, presidente del Consejo de Administración del organismo, detalló que hoy no hablan solo por 252 socios productores y 70 patrocinadores que son proveedores de bienes y servicios que integran el organismo que dirige: «Levantamos la voz por toda la producción tomatera nacional, porque de verse afectada esta industria, buena parte del país sufriría los daños colaterales».

«LA AMHPAC hoy representa toda una industria nacional. Este día no podemos hablar sólo por alguna región. Levantamos la voz por toda la cadena de valor del tomate del país. Defendemos a alrededor de 11 mil hectáreas protegidas que cultiva la AMHPAC, que es la asociación más grande en la nación mexicana».

Y añadió que «pero además representamos y están en esta cruzada el CAADES (Confederación de Asociaciones Agrícolas del Estado de Sinaloa) y el Consejo Agrícola de Baja California, con lo que se conforman 20 mil hectáreas cultivadas a nivel país», explica el horticultor que representa a la vez la región Querétaro.

Subrayó que de no firmar EE.UU. el acuerdo tomatero, «existe riesgo de perder más de un millón y medio de empleos directos y un millón de indirectos, que desgraciadamente serían afectados».

«Desde nuestro punto de vista es de suma importancia que la sociedad mexicana tenga bien en la mira, en la mente, ese riesgo, porque no se expone la problemática de una industria ubicada en una región donde hay tres personas que trabajan por diversión. ¡No!. ¡Nos estamos refiriendo a una industria que exporta 2.2 mil millones de dólares y que crece alrededor de 10 % anual!», apuntó.

Y agregó: «Creemos que por nuestra calidad y tecnología que usamos en nuestros cultivos, el tomate que generamos tiene demanda en el mercado internacional, particularmente en el estadounidense. Entonces, queremos dejar muy claro que la industria no sólo es importante para México, que es significante del éxito de la agricultura mexicana».

Por último, Woltman de Vries aclaró que los tomateros mexicanos han estado en contacto con el gobierno y que por fortuna éste sí entiende la postura de los productores del país y los riesgos que corre la sociedad en general.

Sin embargo, dijo, «ya a nivel personal yo diría que sería muy bueno si el gobierno se atreviera a no ratificar el Tratado T-MEC, hasta que no se firme el “Acuerdo de Suspensión Dumping del Tomate”».

«Estoy consciente que son dos cosas separadas, que no va la una con la otra, pero también creo que si hay voluntad gubernamental, son temas que sí pueden ser relacionados y negociados a nivel de naciones».

Por último habló de algunas críticas surgidas en la prensa del vecino país: «En Estados Unidos se nos critica que no queremos negociar; nos tachan de que no hemos estado activos en las negociaciones y eso es una rotunda mentira, lo digo tal como es».

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